3 marzo, 2024
Maduro no entregará el poder

Según la constitución, este año 2024 finalizará el mandato de Nicolás Maduro y deben efectuarse elecciones presidenciales. Pero eso no se traducirá en cambio político o a eso apuesta el mandatario nacional, que sabe que su cabeza tiene un precio alto y que el costo de dejar el poder a través de una salida electoral y una transición política es demasiado alto. Estos fueron parte de los puntos que destacó el economista y presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, al evaluar los escenarios posibles que se darán durante los próximos meses.

por El Cooperante

León fue uno de los tres panelistas del foro «Perspectivas y Escenarios Económicos para Venezuela en 2024″ que se llevó a cabo este martes en los espacios del auditorio César Ríos de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCV.

En entrevista breve concedida a El Cooperante, sostuvo que al analizar las probabilidades de que la habilitación de María Corina Machado se concrete para que corra en la presidencial, un punto importante a tener en cuenta es qué pasará con Maduro.

«Hay que entender que para que un Gobierno que se siente amenazado por costos de salida que son infinitos, y que tiene un costo de permanencia en el poder moderado, porque al sol de hoy no existe una amenaza creíble que ponga en peligro a Maduro, hay que preguntarse ¿por qué Maduro se subiría al ring para enfrentarse a una candidata que es claramente mayoritaria y que es capaz de motivar al voto opositor?», planteó. «Al menos de que Maduro tuviera la posibilidad de una hipernegociación, en la que no se trate solo de dar petróleo, yo veo muy difícil que él cambiaría su cabeza por plata».

Para León, esto podría darse a través de una negociación institucional en la que se eleven los costos de permanencia de Maduro en el poder, pero que, a su vez, permita reducir significativamente sus costos de salida.

«Maduro no tendría que sentirse amenazado, y su revolución tampoco, pero sin duda eso exigiría unas cosas mucho más fuertes que las que estamos viendo hoy. No sería solamente que le reduzcan sanciones personales y que le quitaran el precio a su cabeza».

Al ser consultado sobre si, entonces, descartaría que Maduro entregue el poder a través de una transición, León subrayó que no podría afirmarlo porque cualquier cosa podría pasar, pero se inclina a que las cosas ocurran de otra manera.

«El escenario existe y por eso no diría que no podría ocurrir. Pero la verdad es que el peligro de Maduro no es la oposición, sino la propia fractura interna dentro del chavismo. Una fractura de esta naturaleza presionaría un cambio, incluso se podría dar dentro del sector militar».

En este orden de ideas, enfatizó que le resulta difícil imaginar que el cambio ocurra por un María Corina versus Nicolás Maduro.

«Lo que yo veo difícil es que sea María Corina versus Maduro. Es decir, esos dos personajes no bailan en la misma elección ¿Entiendes? Ahora, que tú pudieras tener dentro del chavismo un sector dispuesto a hacer negociaciones, incluso de legislaciones transicionales que eventualmente permitan proteger a la revolución en el futuro y dar el paso, sí. Sí, lo veo probable, lo que pasa es que creo que eso puede demorar un poco de tiempo. No lo veo de aquí a la elección de octubre».

El rol de las sanciones

Este lunes, durante su mensaje anual a la nación desde la Asamblea Nacional, Nicolás Maduro afirmó que, Estados Unidos entendió a través de negociaciones que las sanciones impuestas a Venezuela terminan afectando la economía norteamericana.

«Gracias a nuestra incansable diplomacia le hemos hecho entender a Estados Unidos que las sanciones afectan la economía global, pero también la economía norteamericana. Hemos conseguido a través de negociaciones que se den algunos primeros pasos en la dirección correcta para el levantamiento de algunas licencias, pero el objetivo es, será y lo lograremos, el levantamiento de todas las sanciones contra la República de Venezuela».

Subrayó que seguirá denunciando las sanciones que catalogó como «ataques perversos» y dijo que sin la imposición de estas medidas, Venezuela sería una gran potencia económica.

Asimismo, denunció que por estas medidas y el «bloqueo criminal», Venezuela dejó de producir 3.993 millones de barriles de petróleo, lo que le generó una pérdida de 323 mil millones de dólares.

«Nos quitaron, nos robaron y nos congelaron cash, efectivo, 22 mil millones de dólares, incluyendo 32 toneladas de oro que siguen secuestrados en Londres, Reino Unido, además, tenemos cuentas bloqueadas en todo el sistema financiero mundial», agregó. «Venezuela dejó de producir 323 mil millones de dólares, pérdidas totales en economía en término de caída del PIB, entre 2015 y 2022, fueron 642 mil millones de dólares».

Sobre este particular, Luis Vicente León comentó que Maduro busca elevar de manera evidente el tema de las sanciones y la flexibilización de las mismas como parte fundamental de lo que será el escenario de 2024.

«La variable que va a definir el futuro económico tiene que ver con el nivel de flexibilización o no de las sanciones petroleras. Ya que, Venezuela, independientemente de su intento de diversificación, sigue siendo un país de alta dependencia petrolera y no es lo mismo una Venezuela sancionada en términos petroleros que, una Venezuela reinsertada en el mercado energético, petróleo, gas, etcétera. Por lo tanto, creo que él está tratando de elevar el costo a Estados Unidos de cualquier cambio en su política de flexibilización».

Pese a que Maduro obtuvo durante los últimos meses licencias generales que son equivalentes a no tener ningún tipo de restricción, quiere más.

«Claro que falta, sobre todo falta que esto realmente, que es ahora una decisión parcial y momentánea, que tiene como tope el mes de abril y que se usa como mecanismo de presión también contra el gobierno de Maduro, sea definitivo. Porque al ser licencias temporales, genera incertidumbres. Para Maduro es muy importante el levantamiento de todas las sanciones porque sabe que estas licencias se pueden revertir y eso afecta la decisión de inversión por parte de las empresas petroleras que quieren el crudo venezolano. Están restringidas y no toman decisiones significativas hasta que estén seguras de que eso va pa lante. El Gobierno tiene la licencia, pero no tiene el estímulo abierto de inversión petrolera en Venezuela y eso restringe su capacidad de crecimiento», acotó.

Acuerdos se han cumplido, pese a la narrativa

Luis Vicente León manifestó que no se siente tan pesimista en térmicnos de los avances alrededor de los acuerdos de Barbados, y aseveró que los puntos de la negociación entre Maduro y la administración de Joe Biden sí se han cumplido.

«El acuerdo de Barbados que fue una especie de notaría de lo que se acordó en Doha, ha ido desarrollando la mayoría de sus puntos. Lo que pasa es que no se ha desarrollado lo que nosotros quisiéramos ver -la habilitación de Machado-, pero ha avanzando el acuerdo migratorio, la liberación de presos políticos estadounidenses, las licencias petroleras y la Primaria».

«Estamos frente a un acuerdo súper importante en términos bilaterales entre Estados Unidos y Venezuela. No es que no se ha cumplido nada, pero también es cierto que ha habido presiones sobre el tema de la metodología de la habilitación de los candidatos, pero hay que decir que en Barbados nunca estuvo la habilitación de Machado. Recordemos que el Gobierno siempre se negó a esa habilitación, antes, durante y después del acuerdo; y que a los cinco minutos después de haber firmado el documento, la delegación de Maduro dijo en cadena nacional que esto no tiene nada que ver con la habilitación de ningún candidato para las presidenciales», remarcó.

León agregó que tras largos meses de reuniones y negociación, fue el 17 de octubre cuando se anunció a los venezolanos y el mundo que se «logró un desbloqueo» del proceso. Sin embargo, lo fundamental es lo que se dió en Doha donde se acordó la implementación de las licencias petroleras.

«Eso no está en Barbados sino en Doha, y no lo hizo la oposición sino Estados Unidos con el Gobierno de Maduro, Jorge Rodríguez con Juan González, pero esto es parte de las negociaciones informales que no requieren documentos firmados ni micrófonos. Mientras que, las reuniones en Barbados, con la participación de la Plataforma Unitaria fueron de carácter público y mediático y se firmó un documento ambiguo para poder avanzar frente a la luz pública. Es una especie de notaría de lo que se logró en Doha».

En este sentido, apuntó que Estados Unidos ha entendido que debe resolver el problema directamente con Nicolás Maduro porque con sanciones y acorralamiento no logró el cambio de gobierno, y tiene además, el peso de la geopolítica: la guerra en Ucrania, la necesidad de vender petróleo a otros países de Europa, el tema migratorio y las elecciones presidenciales de noviembre.

«Estados Unidos confirmó que no puede seguir con sanciones, necesita elementos energéticos y Venezuela es importante. Estados Unidos quiere resolver y se dió cuenta de que no sería a través de la oposición que funcionaría porque no son los mismos intereses. La oposición en la negociación de sanciones juega el rol del cuñado rico, puede usar el avión cuando el rico lo invita, y tomar whisky del bueno cuando el rico lo invita, pero dependerá siempre de la decisión que tome Estados Unidos que es el rico».

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