6 junio, 2026
Cartografían secretos marinos de Morrocoy

El Parque Nacional Morrocoy, ubicado en el estado Falcón, es uno de los tesoros ecológicos y turísticos más importantes de Venezuela. Sus manglares, arrecifes de coral y cayos de aguas cristalinas albergan una biodiversidad marina invaluable.

Sin embargo, la preservación de estos entornos exige herramientas avanzadas que superen los métodos de monitoreo tradicionales.

En respuesta a este desafío, el Gobierno Nacional, a través de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (Abae), ha desplegado un proyecto tecnológico de vanguardia diseñado para cartografiar y estudiar los espacios marinos poco profundos —también conocidos como aguas someras— de este emblemático ecosistema.

Innovación soberana

Este despliegue técnico forma parte de las políticas nacionales para la generación de conocimiento científico útil, orientadas bajo la Sexta T (Ciencia, Tecnología e Innovación) del Plan de las Siete Transformaciones (7T).

La iniciativa combina el uso de tecnologías de Sistemas Globales de Navegación por Satélite (Gnss) con el procesamiento avanzado y técnicas de teledetección de imágenes satelitales extraídas de las plataformas espaciales operadas por el país.

El objetivo central de los especialistas de la Abae es desarrollar mediciones geoespaciales de alta precisión que permitan calcular la batimetría (profundidad) en zonas costeras complejas.

Tradicionalmente, medir el fondo marino requería de embarcaciones con ecosondas, un proceso lento, costoso y que muchas veces no puede acceder a zonas excesivamente llanas o arrecifes delicados.

La tecnología satelital aplicada por el equipo de la Abae rompe estas barreras, permitiendo obtener reflectancias del agua e identificar la topografía submarina desde la órbita terrestre, lo que optimiza la precisión y complementa de manera perfecta los datos recolectados directamente en el terreno.

Puntos críticos

Las labores de recolección y análisis de información geoespacial se han concentrado en cinco de los sectores más vulnerables y de mayor afluencia turística del parque: Cayo Boca Seca, Cayo Pescadores, Cayo Sombrero, Los Juanes y Playa Mero.

Estas áreas no solo sufren la presión de la actividad humana, sino que están sujetas a los efectos del cambio climático, las corrientes marinas y la sedimentación.

Al consolidar información estratégica sobre la profundidad de sus aguas, los científicos venezolanos pueden identificar áreas de riesgo, patrones de erosión costera y el estado actual de los ecosistemas bentónicos (como las praderas de pastos marinos y formaciones coralinas)

Además, estos mapas dinámicos sirven de soporte a investigaciones paralelas de instituciones aliadas, como los muestreos de carbono azul realizados por la Fundación Instituto de Estudios Avanzados (Idea) para medir la captura de CO2 en la región.

Ciencia al servicio del territorio

De acuerdo con las declaraciones recientes de la ministra para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez, esta iniciativa no representa un esfuerzo aislado, sino una consolidación de las capacidades nacionales para la gestión sostenible del territorio.

El uso de datos geoespaciales robustece la soberanía tecnológica del país, disminuyendo la dependencia de servicios extranjeros y democratizando el acceso a la información ambiental crítica.

El mapeo de aguas someras en Morrocoy establece un precedente metodológico que la Abae planea replicar en otros sistemas lacustres y costeros del país.

Los mapas resultantes no solo tendrán un valor académico, sino que se convertirán en una herramienta de consulta obligatoria para el Instituto Nacional de Parques (Inparques) y los organismos de seguridad.

Con estos insumos, el Estado podrá diseñar planes de ordenamiento territorial eficientes, regular de forma científica el turismo de navegación, predecir el impacto de tormentas o marejadas, así como también garantizar que las futuras generaciones sigan disfrutando de la riqueza natural de Morrocoy. Venezuela demuestra, una vez más, que el espacio exterior es una trinchera fundamental para la defensa y conservación de la vida en la Tierra.

Además de su valor ecológico y turístico, el éxito metodológico de este proyecto de investigadores criollos radica en su capacidad para robustecer la gestión de riesgos y la seguridad de la navegación marítima en la región.

Las zonas someras de Morrocoy son altamente dinámicas. El movimiento constante de sedimentos y las corrientes modifican continuamente los canales de navegación, lo que incrementa el riesgo de encallamiento de embarcaciones y daños colaterales a la fauna marina.

El proceso

  • Algoritmos. El éxito de la Abae radica en usar algoritmos matemáticos avanzados para limpiar el ruido de las imágenes satelitales y calcular la profundidad exacta (batimetría) sin tocar el agua.
  • Paso a paso. Los científicos tuvieron que ir físicamente a los cayos para tomar “puntos de control sobre el terreno”. Esto sirve para calibrar el satélite desde el espacio con la profundidad real.
Investigadores de Abae desarrollan el programa. Foto: Mincyt

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