13 junio, 2026
Abrimos las puertas a la inversión

La realidad internacional hoy muestra un panorama donde, en definitiva, la paz es urgente. Mientras el mundo se distrae con la pasión del Mundial de Fútbol, la tensión entre Estados Unidos e Irán alcanza niveles críticos tras el cierre del estrecho de Ormuz, una realidad que no podemos ignorar, al contrario, nos impulsa a seguir abogando por el diálogo y el respeto a la autodeterminación de los pueblos como única vía para evitar un cataclismo.

En este contexto, debo referirme a la gira que nuestra presidenta Delcy Rodríguez ha cumplido por India y Turquía, un hecho que trasciende y consolida alianzas que dependen del interés mutuo y el desarrollo compartido. Por eso, la invitación no solo es a respaldar ese hecho, sino a apoyar la reunión que a su llegada sostuviera con el Alto Mando Militar, porque ello no solo reafirma que la seguridad y soberanía de la Patria son los cimientos sobre los cuales construimos cualquier relación internacional; también estamos blindando el territorio mientras abrimos las puertas a la inversión, en el marco de respeto a nuestras leyes.

Por otro lado, la reciente flexibilización de sanciones por parte de la Ofac en áreas de hidrocarburos, energía y minería es un reconocimiento fáctico de la importancia de Venezuela en el mercado global. No cabe duda de que  la normalización de esas transacciones financieras son vitales y de que pueden ser un oxígeno para nuestro aparato productivo y un paso necesario hacia la plena normalidad económica que el país exige.

Muestra de este avance es la histórica licencia con Shell para explotar el campo gasífero transfronterizo Loran, acuerdo estratégico que impulsa nuestra producción y nos consolida como exportadores en un mercado global exigente.

Mientras, nuestra mirada también cruza la frontera hacia Colombia. Por eso, rechazamos las maniobras inconstitucionales para suspender al presidente Gustavo Petro. No podemos permitir que la democracia en nuestra región siga bajo asedio de fuerzas que no respetan la decisión de los pueblos. Nuestra solidaridad es con la voluntad democrática.

Venezuela camina entre la defensa de nuestra soberanía y la apertura de nuevos horizontes comerciales, demostramos que la Revolución Bolivariana está más vigente que nunca, adaptándose a los tiempos con la dignidad de quien sabe que el futuro nos pertenece.

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