29 julio, 2026

Suben a 18 las víctimas fatales del terremoto en Japón

Suben a 18 las víctimas fatales del terremoto en Japón

Decenas de personas continúan atrapadas bajo los escombros mientras los equipos de emergencia apuran las setenta y dos horas críticas de rescate. Este desastre marca la peor sacudida sufrida en la región durante la última década, superando la magnitud del seísmo registrado en 2016.

La zona de Kumamoto, situada en la principal isla meridional de Kyushu, sufrió el impacto de un potente movimiento telúrico de magnitud 7,1 que sacudió el territorio a última hora de la tarde del martes.

Un comunicado oficial emitido por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, confirma el hallazgo de trece personas muertas mientras las labores de salvamento se prolongaban hasta este miércoles.

A estas primeras víctimas mortales se suman otras cinco personas fallecidas a consecuencia del colapso de una chimenea en la planta de Yatsushiro, perteneciente a la empresa Nippon Paper Industries. La jefa del Gobierno también precisa que el número total de heridos supera los dos centenares.

Movilización nacional y advertencia por ola de calor

La mandataria japonesa califica la situación como una carrera contrarreloj ante la presencia de numerosas personas desaparecidas y pendientes de rescate. Takaichi traslada sus condolencias a las familias afectadas y ratifica la movilización de todos los recursos disponibles para maximizar las operaciones de salvamento.

Asimismo, las autoridades gubernamentales instan a la población de Kumamoto a extremar las precauciones debido a la presencia simultánea de una intensa ola de calor que arroja temperaturas máximas cercanas a los 40°C.

La magnitud de este evento telúrico revive la memoria de los devastadores acontecimientos ocurridos hace diez años. En 2016, una secuencia de seísmos azotó la misma zona de Kumamoto, dejando un saldo trágico de doscientos setenta y siete fallecidos y cerca de tres mil heridos.

Las autoridades mantienen la alerta máxima ante el riesgo de réplicas y las complejas condiciones meteorológicas que dificultan las tareas humanitarias.

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