El Sur global versus la gran América
El Sur Global como categoría ontoepistémica, es decir, integral, es una evolución de las nociones neocoloniales excluyentes como países del tercer mundo o en vías de desarrollo. Incluye a África, Asia, Oceanía, América Latina y el Caribe, que tienen una historia en común de formas de abuso de poder de las que han sido blanco de ataque, pero también de resistencia, con una proyección en 2030, que concentra a tres de cuatro de las grandes economías mundiales, como China, India, Brasil e Indonesia, en este espacio geopolítico e identitario de lucha por la justicia social.
Frente a esta visión emancipadora del Sur Global surge, en el contexto de la doctrina Monroe, corolario de Trump a la doctrina Monroe, la gran América del Norte, entendida como una manera de asegurar el eje de defensa de la Casa Blanca contra el narcoterrorismo, constructo que va más allá del de terrorismo, el cual cobra auge después del episodio de las torres gemelas. La lucha contra el narcoterrorismo se gesta en la etapa más recalcitrante del capitalismo global, caracterizada por las invasiones, violatorias de la soberanía nacional, vestidas de ofensivas e incursiones militares “quirúrgicas”.
La gran América del Norte, que va de Groenlandia a Ecuador y de Alaska a Guyana e incluye a México y Venezuela, es propuesta por Hegseth, secretario de guerra de EEUU, que justifica el gasto en la seguridad nacional estadounidense, aquí entendida como regional, que no es otra cosa que la guerra; no privilegia una historia en común, sino lo económico, pues las naciones que la forman se caracterizan por ser ricas en recursos.
Al igual que el neoliberalismo, este Norte Global tiene como telón de fondo el marco cognitivo moral, desde lo religioso, que es el protestantismo, el de los ultraconservadores. En él, el cristianismo protestante se vincula a la guerra. Su participación en ella, desde el ejército, se concibe como un mandato divino para salvar el mundo de la degradación, a fin de justificar una economía bélica.
A diferencia del Sur Global, donde los países se unen en resistencia contra cualquier forma de dominación y saqueo, la gran América del Norte avanza en la ofensiva militar, el control de la energía y en la representación social de los inmigrantes como criminales.
