Trabajadores y trabajo – Últimas Noticias
Naturaleza. Cada segundo desaparece una especie, y en cualquier momento la nuestra.
No se sabe si la humanidad destruirá primero al planeta o a sí misma.
La civilización consiste en convertir naturaleza en basura.
Los recursos del planeta son finitos; los imperios los derrochan infinitamente.
Nadie defiende a los países productores de oxígeno.
Privatizar tierras, minas, aguas, aire, ideas, vida, muerte.
Los hidrocarburos se agotarán en cuatro o cinco décadas; los países hegemónicos, en vez de desarrollar energías alternativas, los roban.
Salvar la naturaleza es salvarnos.
Gentes. La humanidad es una sola; diferencias en color o forma de la cara son pretextos para que los humanos odien a los humanos.
Todos somos iguales, pero el nacimiento nos clasifica en sexos, castas, clanes, clases, sectas, cultos, estamentos, desarrollados, subdesarrollados, invadidos, invasores, propietarios, propiedades.
Toda diferencia aspira a hacerse hereditaria.
La mitad de la población es femenina; hay países donde ello veta igualdad, derechos, valoración, oportunidades, orgasmos.
La muralla del prejuicio debe ser demolida antes de que los sexos se reconozcan humanamente iguales.
El hambre entorpece el pensamiento; la riqueza lo envilece.
Con edición de genes, la clase dominante podría hacer genéticamente superior a su progenie, desaparecer toda la restante.
Los países desarrollados en declinación demográfica discriminan, persiguen, reprimen, cercan, deportan, linchan a los migrantes que podrían evitarles la extinción.
Ninguna de las máquinas que construimos para destruirnos puede construir un ser humano.
La igualdad, única garantía de nuestra diversidad prodigiosa.
Un muro de silencio separa a todos, y sobre todo a los que aman.
Trabajo. En el reparto de la riqueza hay para todos, salvo para los trabajadores que la crean.
El trabajo produce toda riqueza para que esta se concentre en manos de quienes no trabajan.
El Estado es el principal instrumento para enriquecerse de quienes predican la no intervención del Estado.
El pobre sin capital trabaja cada vez más para pagar los impuestos de los que el gran capital está cada vez más exonerado.
Todo valor real creado por el trabajo es pagado con divisas respaldadas por nada.
Las empresas producían bienes: alimentos, viviendas, vehículos; ahora solo generan dividendos especulativos que generan dividendos especulativos.
Cuando las máquinas suplanten a los trabajadores, estos serán cenizas o Dioses.
Devolvamos al trabajador el fruto de su trabajo.
Dinero. Cinco megamonopolios controlan la producción global de alimentos mientras 733 millones de personas padecen hambre.
El uno por ciento de la humanidad posee más de la mitad de la riqueza del mundo; el diez por ciento posee el ochenta por ciento.
El 0,001% de la población mundial, 60 mil megamillonarios, controla tres veces más riqueza que la mitad de la humanidad.
Noventa por ciento de los humanos posee nada o menos que nada.
Fabricamos máquinas que van a suplantarnos, pero no el sistema social que impedirá que nos destruyan.
Todo es de todos.
Deuda. Los antropófagos se devoraban; ahora nos devoran los acreedores.
La deuda pública global sobrepasa el 333% de lo que en un año produce el mundo entero.
La única nación que multiplica impunemente su deuda pública la financia imprimiendo papel verde que no tiene respaldo.
Como en tiempos de la esclavitud, nacemos con débitos que no hemos contraído.
Gracias a los infames tratados contra la doble tributación, no pagan impuestos en Venezuela ni empresas ni ciudadanos de los países que nos bloquean.
Los pobres van al infierno, los ricos a los paraísos fiscales.
Nuestra única deuda es con el género humano.
Violencia. Venimos todos de la primera célula viviente; lavemos la sangre de Abel de nuestras manos.
Matas una persona, destruyes un mundo.
Para unir un grupo, invéntale un enemigo.
La partera de la desigualdad es la violencia.
El asesinato solo es legitimado si es masivo.
Antes eran esclavas las personas; ahora los países.
Todo pueblo que se cree superior a los demás trata de demostrarlo aniquilándolos.
Algunos exterminan a todos para agradecer no haber sido exterminados del todo.
Fabricar y traficar armas no impide guerras: las hace indispensables para el tráfico y fabricación de armas.
Estrategia es calcular el costo de los armamentos en lugar del valor de lo que destruyen.
Con lo que se gasta en perder una guerra se podrían ganar para siempre las batallas contra la pobreza, la enfermedad, la ignorancia.
Una potencia que gasta en armas más que el resto del mundo obliga al mundo a gastar en armas solo para defenderse de ella.
Acorazados asesinan pescadores aunque todas las armas del mundo no pueden dar vida a una sardina.
Los países con bombas atómicas aniquilan a los que pudieran construir bombas atómicas.
Las potencias compiten por la mutua capacidad asegurada de destruirse totalmente, no una, sino dos, quince, mil y una veces.
Nada sabe del mundo quien tiene en su dedo el botón de la máquina para aniquilar el mundo.
De lo que se trata es de comprender el mundo, no de destruirlo.
Si quieres la paz, prepara la paz.
Saberes. Hay más falsos saberes que monedas falsas.
Son analfabetas 780 millones de personas; dos de cada cinco humanos, dos tercios de los iletrados son mujeres.
Los medios audiovisuales desalfabetizan.
Cinco oligopolios confiscan la comunicación en Occidente.
Mientras más conocemos, menos abarcamos.
Mientras más aprendemos, menos entendemos.
Idiomas de metrópolis abren puertas; los de colonias las cierran.
La sabiduría, lo más valioso aparte de la vida, está bloqueada por matrículas.
Redes sociales impiden contactos sociales.
Fake News deciden que sea falso todo lo real. La opinión de los medios es la de sus dueños y termina siendo la tuya.
La proliferación de influencers es simulada, multiplicando bots y cifras de rating.
Archivos de los que nada sabes saben más sobre ti que tú mismo.
Gracias a medios alienados, las víctimas piensan como sus victimarios.
Lo único que no podemos elegir son los algoritmos que nos gobiernan.
Como Dioses seríamos si lo que gastamos en armas lo invirtiéramos en conocimiento.
Bloqueas todo lo que no entiendes o no puedes resolver.
Romper bloqueos: es reintégrarse al género humano.
Amor es la única mentira verdader
