25 abril, 2026
Petro halaga políticas antidrogas de Portugal

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, instó hoy al continente americano a evaluar el ejemplo de Portugal en política de drogas, con una apuesta por no criminalizar y un enfoque de salud pública, que ha dejado “éxitos” frente a la “cadena de fracasos” cosechada al otro lado del Atlántico.

“Aquí hay una alternativa que queremos evaluar”, aseguró en declaraciones a periodistas tras un encuentro con el primer ministro luso, António Costa, en Lisboa, donde realiza este fin de semana una visita de trabajo con la política sobre drogas, la paz, la transición energética y los acuerdos comerciales en la agenda.

El presidente colombiano refirió que en Portugal el consumo de drogas no está criminalizado, sino que “hay una política de multas y una fuerte política de salud pública que dan resultado y que es lo que hoy quisiéramos discutir con el pueblo colombiano y los pueblos de las Américas”.

“Ha bajado la criminalidad relacionada con drogas y el consumo. Hay un éxito relativo a partir de un camino que no es la criminalización en marihuana, cannabis, cocaína y otras sustancias”, dijo.

En América, sin embargo, hay una “cadena de fracasos”, con un millón de muertos, 10 millones de presos en los Estados Unidos y un fortalecimiento de las organizaciones criminales y de la violencia, consideró.

“Es altamente probable que haya más muertos derivados de la clandestinidad que genera el narcotráfico y la prohibición en las Américas que hoy en la guerra de Ucrania”, aseguró.

“La experiencia portuguesa habla muy bien de una política diferente que la mal llamada y nefasta guerra contra las drogas, que produce muertos y destrucción”, concluyó.

Paz y acceso a la tierra

La paz fue también protagonista del encuentro, en el que Petro expuso las líneas generales de su proyecto que, en buena medida, pasa por facilitar la propiedad de las tierras a los campesinos.

“La tenencia de la tierra es fundamental en el tema de la paz”, dijo, convencido de que Portugal puede jugar un “papel muy importante” dado que empresas lusas controlan unas mil superficies comerciales en su país.

“Vamos a dialogar”, con los empresarios portugueses, apuntó, en busca de pactos que permitan la venta directa de los campesinos a las grandes superficies.

Pactos que, señaló, permitirían bajar los precios, atender la demanda interna y nutrir una plataforma de exportación.



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