Papa León XIV: “La misión cristiana no se hace con prepotencia”
Desde la Basílica de San Pedro colmada de fieles, el Papa León XIV presidió este jueves la Misa Crismal, dando inicio formal a las celebraciones del Triduo Pascual. Durante su homilía, el Obispo de Roma envió un contundente mensaje a la jerarquía eclesiástica y a los laicos sobre la esencia de la labor evangelizadora, subrayando que la fe debe vivirse en comunidad y «nunca sin los demás», al mismo tiempo que destacó: “la misión cristiana no se hace con prepotencia”.
El Santo Padre centró su reflexión en lo que denominó los «tres secretos de la misión cristiana»: el desprendimiento, el encuentro y el rechazo, elementos que, a su juicio, definen la hoja de ruta para el pueblo de Dios en la actualidad.
Primer Secreto: El valor del desprendimiento
León XIV explicó que toda misión requiere salir de la «zona de confort». Tomando como ejemplo a Jesús en Nazaret, señaló que para avanzar es necesario el «vaciamiento».
“No hay paz sin el valor de partir, no hay conciencia sin la audacia del desprendimiento y no hay alegría sin arriesgar”, afirmó el Pontífice, quien instó a los presentes a reconciliarse con sus orígenes para poder avanzar sin ser prisioneros del pasado.
Segundo Secreto: Evangelizar sin prepotencia
Al abordar el segundo secreto, el «encuentro», el Papa fue enfático en rechazar los métodos autoritarios. Denunció que, en ocasiones, la misión ha sido distorsionada por «lógicas de dominio» ajenas al Evangelio.
“Ni en el ámbito pastoral, ni en el social o político, el bien puede provenir de la prepotencia”, sentenció. El Papa redefinió el rol de los obispos, sacerdotes y religiosos como «huéspedes» en las comunidades, advirtiendo que los lugares de misión no deben verse como «tierras de conquista».
Tercer Secreto: Fortaleza ante el rechazo
Finalmente, se refirió a la dimensión «más radical» de la misión: la posibilidad de ser rechazados o incomprendidos. Pidió a los fieles no huir de las pruebas y recordó la figura de San Óscar Arnulfo Romero como ejemplo de confianza plena en Dios ante la adversidad.
“En esta hora oscura de la historia, Dios nos envía a difundir el perfume de Cristo donde reina el olor de la muerte”, concluyó el Papa, haciendo un llamado a superar el miedo y el sentimiento de impotencia ante las crisis globales.
Con esta ceremonia, el Vaticano inicia los ritos de la Pasión, que continuarán esta tarde con la misa de la Cena del Señor y el lavatorio de los pies.
