Nuncio apostólico invita a la reconciliación y a ser constructores de paz
En el marco de la celebración de la Resurrección del Señor y la tradicional bendición del mar en La Guaira, el nuncio apostólico en Venezuela, monseñor Alberto Ortega Martín, ofreció declaraciones en las que transmitió el mensaje de esperanza, paz y reconciliación del Papa León XIV para esta Pascua, al tiempo que se refirió al rol de la Iglesia venezolana en el actual proceso de reinstitucionalización del país.
“Me alegra traer el saludo, la cercanía y la bendición del Papa León XIV en este día de Pascua, en el que nos ha dejado un mensaje de esperanza, la victoria de Cristo, la victoria del bien sobre el mal, de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio”, expresó el representante del Vaticano.
Ortega destacó que, como parte de las tradiciones pascuales, el Pontífice realizó la bendición Urbi et Orbi (para Roma y el mundo), acompañada de un “apelo muy fuerte a favor de la paz”. Agregó que la resurrección de Cristo invita a todos a ser “constructores de paz”, acogiendo el camino del amor, el servicio y el perdón, en contraposición a “la violencia, la venganza, el dominio o el poder”.
El papel de la Iglesia ante la reinstitucionalización en Venezuela
Consultado sobre el rol que jugará la Iglesia católica en el proceso de reinstitucionalización que vive Venezuela tras los hechos del 3 de enero, el nuncio afirmó que la institución eclesial apoya “todas las iniciativas buenas” y debe ser “sacramento de unidad”.
“Yo creo que una misión muy importante de la Iglesia ahora, y en todos los momentos, pero de una manera muy especial, es ser signo de unidad, ser puente, tender puente, favorecer esa unidad, ese diálogo, esa colaboración que son tan necesarios”, sostuvo.
Asimismo, señaló que, en contextos de dificultades y guerras a nivel mundial, la Iglesia debe ser “instrumento de esperanza”, recordando que “la última palabra no la tienen las dificultades, sino el amor, la misericordia y la victoria”.
El nuncio concluyó su intervención invocando la figura de San Francisco de Asís, en el año jubilar del 800 aniversario de su tránsito, e instó a los fieles a ser “instrumentos de paz”, a cuidar la creación y a vivir como “hermanos cercanos que construyen juntos algo más grande y bonito para todos”.
