Reseña | Beast of Reincarnation
Game Freak es quizás uno de los desarrolladores más conocidos en el planeta, gracias a su colaboración con Nintendo y The Pokémon Company en la creación de Pokémon, la franquicia más exitosa de todos los tiempos, la cual comenzó justamente en forma de un videojuego desarrollado por Game Freak, el resto es historia, con la franquicia dominando el mundo en muchísimas avenidas.
Sin embargo, así como miles de millones de personas alrededor del mundo han visto el logo de Game Freak a lo largo de los años, el desarrollador también parece ocultarse bajo un velo de misterio. Pocas veces se habla de ellos fuera de la conversación que rodea a Pokémon, y algunos de sus otros juegos pasan desapercibidos, ya sea porque no generaron el interés adecuado o porque simplemente carecen de la calidad necesaria para competir en un mercado cada vez más agresivo.
Beast of Reincarnation toma ese camino para labrar su propio espacio en la industria, más allá de su vínculo con Pokémon. A diferencia de otros títulos del estudio, Beast of Reincarnation ha captado la atención de bastantes jugadores, lo suficiente para que la industria lo clasifique como uno de los grandes lanzamientos de este mes de agosto de 2026.
Pero… ¿De qué va Beast of Reincarnation?
Beast of Reincarnation es, sin duda, el proyecto personal de alguien dentro de Game Freak, posiblemente de su director, Kota Furushima, quien también sirve la función de escritor de la historia que presenta el título y esto lo digo no solo porque Beast of Reincarnation se siente muy diferente a cualquier cosa hecha por el estudio, sino que también contiene un número de decisiones por parte del diseño que se sienten bastante personales y que no se alinean mucho con algo hecho por consenso.
En primera instancia, queda claro que este juego resulta sumamente ambicioso para Game Freak. El público nunca ha destacado al estudio por su habilidad técnica; al contrario, la comunidad critica con fuerza el rendimiento y la calidad visual de sus entregas, pues varios de sus títulos de Pokémon apenas alcanzaban el listón de «jugables» durante su semana de lanzamiento.


Beast of Reincarnation trata de elevar la factura de la producción de Game Freak a otro nivel, y ciertamente lo hace, optando por una estética que contiene gráficos mucho más realistas, ambientes abiertos y un sistema de combate que se asemeja a aquel de Sekiro, el famoso juego de FromSoftware. Beast of Reincarnation es exitoso parcialmente en todas estos aspectos, resultando en un juego con un diseño de arte resaltante, con un sistema de combate llamativo, pero con claro límite técnico que impide que la experiencia alcance todo su potencial.
El juego cuenta la historia de Emma, una cazadora viviendo en un mundo postapocalíptico, en donde gran parte de la humanidad ha decidido abandonar su carne y hueso para volverse máquinas, obteniendo básicamente la vida eterna, sacrificando sus sentimientos en el proceso. Emma es llamada a la acción cuando la Bestia de la Reencarnación amenaza a la humanidad.


Una premisa que toma forma a medida que lo juegas
Esta premisa inicia una narrativa que ya hemos visto antes, sobre todo al momento de jugar juegos de este tipo, haciendo uso de una atmósfera similar a Nier: Automata, pero ejecutando todo más en vías de Stellar Blade que cualquier otra cosa. Sin caer en spoilers, el inicio de esta narrativa puede resultar confuso y hasta aburrido, pero conforme el jugador avanza la narrativa comienza a tomar más forma y el uso de flashbacks e interludios hace de la progresión algo inesperado.
Sin embargo, dentro de todo lo que abarca, la historia de Beast of Reincarnation no es su mejor elemento, pero sirve de excusa perfecta para que Emma se lance a la cacería de esta Bestia que amenaza a todos. En muchas ocasiones todo el relato comenzó también a tener aspectos similares a Shadow of the Colossus, pero con menos poesía y más cosas que hacer entre jefe y jefe.


Lo que hace resaltar más al juego es la combinación de elementos que en conjunto terminan por fluir bastante bien uno con el otro. Beast of Reincarnation ofrece nada novedoso en cuanto a jugabilidad, ya que se inspira fuertemente en Sekiro para la base de su sistema de combate, el parry, el cual desvía todos los ataques e incrementa la fuerza de Emma y su compañero lobo, Koo, durante los combates.
De hecho, son los parries, los que alimentan las habilidades de Koo, el cual puede ser controlado directamente, del mismo modo que un entrenador Pokémon interactúa con su Pokémon durante un combate, haciendo que el juego transición de combate en tiempo real, a un modo de cámara lenta, muy parecido al sistema híbrido de combate de Final Fantasy VII Remake y Rebirth, en donde podremos elegir de entre varias habilidades de Koo para atacar.


Elementos de combate similares a otros grandes del género
El objetivo principal, como en Sekiro, es desplomar la barra de resistencia del enemigo y así poder atacar directamente la barra de vida, la cual es muchísimo más vulnerable. El juego también ofrece un clásico sistema de nivelación para armas, armaduras, y habilidades especiales de Emma y Koo, las cuales se encuentran bloqueadas en un literal árbol de habilidades, las cuales se desbloquean con puntos que se ganan al subir de nivel.
La progresión es lenta, pero el otro gran componente del juego, la exploración influye fuertemente en estos sistemas, pues explorar los amplios niveles, resulta en la obtención de recursos que sirven para mejorar las armas y mejorar las habilidades ofensivas y defensivas de cada personaje.


Tanto Emma como Koo nivelan de manera independiente y cada uno posee sus propios ítems de progresión, pero ambos comparten los puntos de habilidades, por lo que elegir qué personaje nivelar y cuando se convierte en una decisión importante durante la aventura. Nivelar no es tan exageradamente lento, y obtener puntos de habilidades es relativamente sencillo, pero sin duda hay que pensarlo bien una vez llega el momento de gastar estos puntos.
En general, en su dificultad normal, Beast of Reincarnation es relativamente fácil, nada que ver con la fuente de su inspiración, Sekiro u otros juegos de acción en tercera persona, pero para aquellos que quieren un mayor reto desde el comienzo existe la posibilidad de elegir entre dificultades; fácil, normal y difícil. Incluso los jefes son relativamente fáciles y solo cuesta un par de intentos de adaptarse a sus movimientos y vencerlos.


Hablemos de su apartado visual y sonoro
En el apartado visual es donde Beast of Reincarnation decae un poco, pues por alguna razón, la cual seguramente es optimización, la fidelidad gráfica del juego es bastante baja, con las texturas de básicamente todo el mundo siendo de baja resolución, lo cual se detalla muchísimo al acercarse a cualquier asset. Sea cual sea la razón, hace ver a Beast of Reincarnation como un producto AA, que seguramente es lo que es, pero aun así el esfuerzo por hacer de otros aspectos algo de verdadera calidad es evidente.
El aspecto musical también es sobresaliente creando, irónicamente un ambiente bastante relajante, a pesar de que tratamos con una historia sobre el fin del mundo. La música está muy en línea con la tendencia impuesta por Nier: Automata y seguida por títulos como Stellar Blade. La música obviamente cambia entre la exploración y al momento de entrar en combate, pero por cuestión de qué tanto tiempo pasamos haciendo lo uno o lo otro, la vibra general del juego es una de calma y reflexión.
Conclusión
Beast of Reincarnation termina siendo una excelente propuesta por parte de Game Freak, demostrando que tienen la capacidad para ir más allá de aquello por lo que son conocidos. La ambición del equipo es palpable, a pesar de que el nivel técnico del juego no llegue a aquel de otros juegos AA de la misma envergadura, pero sin duda, el estudio habrá aprendido mucho en la creación de este título, lo que incrementa la posibilidad de un nivel técnico en cualquier cosa que decidan hacer después.
Esta reseña fue realizada en PC gracias al código cedido por Fictions y Game Freak. Beast of Reincarnation ya está disponible en PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC.
