Nos han guardado un pedacito especial
Han pasado 35 años desde que Proyecto Uno empezó a prender las fiestas y hoy es impensable que una rumba latina no cuente con su música. El grupo que revolucionó la industria en los años 90 al fusionar el merengue con el hip hop regresa a la escena con ‘Back in da house’, su décima producción discográfica.
El líder y miembro fundador de la agrupación Nelson Zapata (quien conversó con Últimas Noticias antes del 24J) define este nuevo álbum como una “onda positiva de diversión” creada sin la presión de los tiempos modernos y con el firme propósito de reconectar con la esencia bailable de sus orígenes, pero añadiendo un innovador toque de “merengue funk”.
—¿De dónde viene el nombre del disco y cuánto tiempo se llevó regresar entonces a este nido?
—Queríamos reflejar con esta producción musical eso: volver a la esencia. Muchas personas nos escribían siempre diciendo que querían música nueva de nosotros, pero que sonara a Proyecto Uno, que no tratáramos de sonar como otro o que perdiéramos la identidad. Quisimos hacer algo que reflejara eso precisamente en esa canción, ‘Regresa al nido’. Yo la escribí y después entonces, cuando me han preguntado es que caigo en cuenta de que la canción envuelve en sí, como el título, eso de regresar a las raíces. Fue totalmente una coincidencia grandísima.
Pero sí, también con esa canción quería volver al feeling de, por ejemplo, ’25 horas’. Por eso lo hice con todo el equipo con el cual hicimos ’25 horas’. Ahí nació una serie de canciones que dieron pie a la producción ‘Back in da House’. Duramos casi un año haciendo todo dentro de lo que lleva no solamente la composición y la producción, sino también la mezcla, la masterización, la portada del álbum, etcétera; todos esos elementos extras. Y yo, que también no sé, hay veces que hago una canción, la termino, y después digo: «No, espérate, quiero cambiarle una línea aquí o quiero cambiarle una cosita acá». Y bueno, ahí se toma tiempo también.
—¿Cómo logra Proyecto Uno mantener su esencia original frente a las nuevas tendencias y géneros que dominan las rumbas hoy en día?
—Creo que a nosotros nos han guardado un pedacito especial para eso. En las rumbas uno puede escuchar que si reguetón, afrobeat o trap, pero siempre vuelve la tanda del merengue, la tanda de otros géneros musicales, y ahí entramos nosotros. Siempre hemos tenido esa presencia, gracias a Dios. Es por eso que no nos ha afectado que muchos géneros musicales sigan creciendo; vendrán más todavía y aquí estaremos, Dios mediante.
—¿Cuántas canciones integran ‘Back in da house’? ¿Solo se encuentran merengue sabroso que los ha caracterizado o se atrevieron a salir un poquito de allí y experimentar con otros géneros?
—Nosotros ahora implementamos algo que llamamos el «merengue funk», que es merengue ligado con música funky y con elementos de las raíces de donde venimos nosotros. Hay mucho elemento funky que refleja esa música que yo escuchaba mucho en los 70 y 80. Está plasmada en un tema que se llama ‘Give Me’, que va a ser nuestro próximo sencillo, viene en inglés y en español, y en la música participa uno de los músicos de Los Amigos Invisibles.
Hay otro tema que se llama ‘Miniteca’, el cual es puro merengue house. Ese, como quien dice, lo sacamos de un álbum de esos que no salió. Después de ‘Give Me’ le va a tocar a ‘Miniteca’, porque la gente, desde que el álbum salió, empezó inmediatamente a preguntar por esa canción. En el álbum también está incluido un homenaje a Sandy & Papo, que lo hicimos con mis temas preferidos de ellos.
¿Qué más? Hay más merengues para bailarlos así suavecito. Está bien bailable, está bien sabroso. Al que le guste la música de Proyecto Uno puede poner ese álbum de pies a cabeza y lo va a disfrutar. Creo que son 10 temas en total; nueve temas y otro que tiene una versión especial.
—Cuéntame de esas influencias funky
—Contaba con más influencias del funk y el disco (que es el mismo merengue) cuando empecé a hacer música. Incluso para ambientarme y empezar a componer para este álbum junto a los chicos, junto a Paolo y Kid G, me puse a desempolvar mis vinilos. Tengo una colección de vinilos grandísima aquí en la casa, tengo los tornamesas y me pongo a mezclar. Empecé a hacer videos de mezclas, a subirlos en Instagram y la gente reaccionó: «Caramba, qué chévere, qué bueno». Eso otra vez me dio como gasolina para hacer música basada en mi pasión musical número uno, que es esa.
—Y precisamente este disco los va a llevar de gira que, posiblemente, los traerá a Venezuela. ¿Qué países visitarán?
—Bastante, es fuerte. Por ahora, así concreto, tendremos dos viajes a Colombia este verano. Fuimos a Madrid y a Lima a hacer algo muy interesante que se llama Rock en Lima —no sé cómo nosotros caímos ahí, pero bueno, se llama así—. ¿Qué más? Vamos a Dinamarca para hacer una presentación especial por allá.
De ciudades que nos piden, claro que Caracas está en la lista. Creo que antes de que finalice el año estaremos por allá, Dios mediante. El wish list de lugares que nos piden es grandísimo: muchos sitios de Texas, de Europa y siguen pidiéndonos mucho de México, a donde volveremos Dios mediante. También estamos en una gira muy interesante que se llama Love the 90’s, un festival con todos esos artistas de los 90 que se dieron a conocer y fueron famosos. Este año ya hemos ido a Argentina, Chile y México, y para el año que viene vamos a ver si podemos también montarnos por ahí un poquito.
—¿Cómo fue la colaboración con Agustín Espina de Los Amigos Invisibles para este disco y qué videoclips tienen listos o en camino para promocionar los nuevos temas?
—Hicimos una colaboración con Los Amigos Invisibles anteriormente en un tema que se llama ‘Wiki Wiki’, que está disponible en las plataformas musicales. Para el álbum ‘Back in da House’, trabajamos con el tecladista de ellos que se llama Agustín Espina. Con él hicimos la canción ‘Give Me’ y, cuando la escuchen, van a notar esa temática, ese feeling. Fue muy chévere hacer ese trabajo.
Sobre los videos, claro que hay. Ya está el de ‘Regresa al nido’ disponible. También hay un tema que se llama ‘Cupido’, que hicimos junto al amigo Gerardo de Colombia, que ya está disponible en YouTube. Ahora vamos a elaborar los siguientes videos para las canciones que nos faltan.
—Con un alcance que los ha llevado a lugares tan lejanos como Israel o Palestina, ¿cuál ha sido el secreto de Proyecto Uno para mantenerse vigente, exitoso y seguir adelante después de tantos años de carrera?
—Caramba, ¿qué te digo? No tengo una fórmula o un secreto. Sé que todo lo que hemos hecho ha sido de corazón y ha sido arriesgarnos. Hay veces que uno tiene una polémica entre complacer al público y complacerse a sí mismo, y yo creo que empezamos por complacernos a nosotros mismos cuando comenzamos a hacer todas esas locuras musicales; funcionó y entonces rebotó para atrás. Creo que la sinceridad, la creencia en lo que uno está haciendo, además de la paciencia —saber que las cosas de la noche a la mañana no se dan—, todos esos elementos han contribuido a que haya permanecido en el tiempo toda nuestra música.
—¿Cuál es la historia o anécdota de un seguidor que más te ha conmovido en todos estos años de carrera?
—Sí, hay muchas cosas. Hay personas que me han dicho que, por ejemplo, que ’25 horas’ les recuerda cuando bailaban con su papá, que quizás ya falleció. Muchas memorias bonitas. Gente que se ha casado con nuestras canciones. Alguien me dijo: «Mira, con ’25 horas’ y ‘Algo contigo’ conquisté a mi esposa». De toda clase de manifestaciones bonitas he escuchado y no me canso de escucharlas, porque cada una da un impulso más de que lo que uno está haciendo ha valido la pena. Me siento siempre muy contento cuando alguien se me acerca y me cuenta algo relacionado con sus vivencias con nuestra música.
—¿Y qué te inspira a ti a seguir?
—Pienso que Dios quiere que yo siga haciendo música y que esté en el medio, porque se han dado situaciones que eran para quitarse. Pero siempre le he dejado la opción de que, bueno, si las cosas están para uno, pues enséñame por dónde es, y así ha sucedido todavía hasta el día de hoy. Creo que asimismo tendré la señal cuando sea el momento de parar o ya dejarlo hasta ahí, pero por ahora ha sido de esa manera.
—Más de ’25 horas al día, más de o’cho días a la semana’. Cuéntame, ¿qué más viene?
—¡Wow! Solo Dios sabe, pero ahí seguiremos cuando la musa lo permita: seguir haciendo más canciones, seguir llegando a más territorios donde la gente nos pida que estemos, brindar nuestra música, seguir innovando y trayendo muchas cosas bonitas para el público, que son los que hacen que uno se esmere en seguir echando para adelante.
