Micen: defender a Venezuela es defender la dignidad de todas las naciones
El Movimiento Indígena Centroamericano (Micen) emitió un comunicado en el que condena las acciones de la administración estadounidense contra la República Bolivariana de Venezuela, calificándolas como una agresión directa a la soberanía de un país hermano y una violación flagrante de los principios fundamentales del derecho internacional.
La organización, integrada por pueblos originarios de Panamá, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala, denunció que las medidas impulsadas por Washington representan un intento de despojo y saqueo de los recursos naturales y procesos políticos de Venezuela.
“Expresamos nuestra indignación, como articulación regional de pueblos indígenas, ante las reiteradas prácticas de injerencia política, económica, diplomática y mediática que buscan imponer intereses externos sobre la voluntad soberana del pueblo venezolano”, señaló el comunicado.
Imperialismo contemporáneo y memoria histórica
Micen advirtió que las acciones de Estados Unidos son una expresión más del imperialismo contemporáneo, que busca controlar territorios y recursos naturales.
“Nuestra memoria histórica nos obliga a alzar la voz: cuando se vulnera la soberanía de un pueblo, se amenaza la soberanía de todos”, enfatizó la organización, subrayando que la defensa de Venezuela es también la defensa de la dignidad de todas las naciones.
El comunicado resaltó que la paz no se construye con bloqueos ni sanciones, sino con diálogo, respeto y solidaridad entre los pueblos.
Amenazas de Trump y llamado internacional
La declaración del Micen se produce tras las recientes amenazas del presidente estadounidense Donald Trump, quien anunció un bloqueo naval total contra Venezuela y afirmó que el petróleo y los recursos del país pertenecen a Estados Unidos.
En respuesta, el movimiento indígena centroamericano llamó a los pueblos del mundo, organizaciones sociales, indígenas y de derechos humanos, así como a los Estados comprometidos con la paz, a pronunciarse contra la injerencia y a defender el derecho internacional.
“El silencio fortalece la impunidad y normaliza la violencia contra los pueblos”, advirtió en el comunicado, instando a la comunidad internacional a rechazar las medidas coercitivas y a respaldar la soberanía venezolana.
