2 junio, 2026
Lanzan radar espacial clave para prevenir desastres

La Agencia Espacial Europea (ESA) confirmó este martes la puesta en órbita del satélite Sentinel-1D, un radar de apertura sintética que reforzará la capacidad global para prevenir y monitorear desastres naturales.

El lanzamiento se realizó desde la base de Kourou, en la Guayana Francesa, a bordo de un cohete Ariane 6.

El nuevo satélite operará junto a su gemelo Sentinel-1C, completando la constelación de observación terrestre del programa Copernicus.

Tecnología para anticipar crisis

Sentinel-1D está equipado con un radar de apertura sintética (SAR) que permite obtener imágenes de alta resolución de la superficie terrestre, incluso en condiciones de nubosidad, lluvia o durante la noche. Entre sus aplicaciones destacan:

  • Detección de incendios forestales y movimientos sísmicos
  • Monitoreo de glaciares, casquetes polares y erosión costera
  • Vigilancia de emisiones de metano y cambios en el uso del suelo
  • Apoyo a operaciones de rescate y respuesta ante catástrofes

Además, incorpora un sistema AIS (Identificación Automática de Buques), que mejora la detección y seguimiento de embarcaciones en zonas marítimas estratégicas.

El Sentinel-1D reemplazará al veterano Sentinel-1A, en servicio desde 2014, y operará en tándem con el Sentinel-1C desde lados opuestos del planeta. Esta configuración garantiza una cobertura global más eficiente y una transmisión de datos más rápida.

“Este lanzamiento completa la misión Sentinel-1 de Copernicus. La continuidad del servicio es crucial para afrontar los retos globales del futuro”, declaró Simonetta Cheli, directora de los Programas de Observación de la Tierra de la ESA.

Datos abiertos para ciencia y gestión ambiental

Los datos generados por Sentinel-1D estarán disponibles para agencias medioambientales, climatólogos, autoridades marítimas y equipos de intervención ante emergencias. El programa Copernicus se ha consolidado como una fuente pública de información satelital para el estudio del cambio climático y la gestión de riesgos.

“Mientras dispongamos de sistemas SAR, podremos continuar este increíble trabajo”, afirmó Ramón Torres, director del proyecto Sentinel-1.

Sentinel-1D no es solo un satélite: es una promesa de vigilancia inteligente, de datos abiertos y de cooperación internacional. En un mundo donde la incertidumbre climática crece, contar con ojos en el cielo que no duermen es una forma de resistencia, de prevención y de esperanza.

La ciencia, cuando se alinea con el bien común, se convierte en una forma de justicia.

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