2 junio, 2026

Cuba denuncia en ONU que bloqueo de EEUU obstaculiza su desarrollo sostenible

Cuba denuncia en ONU que bloqueo de EEUU obstaculiza su desarrollo sostenible

El representante permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, Ernesto Soberón, denunció que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos sigue siendo el principal obstáculo para el desarrollo sostenible del país.

Así lo hizo durante su intervención este lunes en el diálogo con el secretario general, António Guterres, sobre la implementación de la Revisión Cuadrienal Amplia de la Política relativa a las Actividades Operacionales para el Desarrollo (Qcpr), realizado en el marco del Segmento de Actividades Operacionales del Consejo Económico y Social (Ecosoc).

«Denuncié que el recrudecido bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos continúa siendo el principal obstáculo al desarrollo sostenible de Cuba», informó a través de su cuenta en la red social X.

El diplomático también alertó sobre las crecientes amenazas de agresión militar contra la nación antillana, aseverando que las consecuencias serían incalculables para Cuba, EEUU y la región.

«Estas acciones, junto al deterioro del multilateralismo, debilitan los fundamentos del sistema internacional y ponen en riesgo los compromisos de desarrollo acordados por la comunidad internacional», acotó.

Soberón añadió que, durante el encuentro, advirtió que la crisis estructural de financiamiento que enfrenta el sistema de desarrollo de la ONU, agravada por recursos insuficientes y condicionados, «aleja el cumplimiento de la Agenda 2030 y los esfuerzos para erradicar la pobreza».

Asimismo, el funcionario reiteró la importancia de preservar la paz, de fortalecer el multilateralismo y garantizar un sistema de desarrollo de la ONU que cuenta con recursos suficientes, predecibles y no condicionados, refiere una nota de prensa de la Cancillería cubana.

En enero pasado, el presidente estadounidense, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una «emergencia nacional» ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que representaría la isla caribeña para la seguridad de Washington y de la región.

También fue anunciada la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a La Habana, así como amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.



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