Defensa judicial no es complicidad
En estos días el periodista Eligio Rojas informó que el Tribunal Supremo de Justicia se encuentra atento ante cualquier situación que menoscabe el ejercicio de la abogacía, según sentencia 527 dictada por la Sala Constitucional en cuyo texto señala que “no puede decirse que el defensor en una causa penal sea cómplice o esté asociado con su defendido para delinquir, ni que el apoderado en causa civil sea socio y corresponsable con su cliente por las resultas del proceso. Afirmar lo contrario, sería criminalizar la profesión del abogado”. Es la advertencia que plantea la Sala Constitucional en protección del ejercicio de la abogacía ante algunos jueces y fiscales que pretenden criminalizar la actuación profesional del abogado. La Sala es terminante al señalar que por ser ella misma guardiana y garante del derecho positivo existente, permanece alerta ante cualquier situación que lesione esos derechos humanos.
Desde hace un tiempo el ejercicio de la profesión de abogado viene siendo objeto de obstáculos y la mengua de su importancia en la sociedad venezolana, concretamente en el foro, por parte de algunos jueces y fiscales y otros funcionarios públicos que subestiman la actuación de los abogados a quienes tratan muchas veces con irrespeto e imponiéndoles impedimentos que violan derechos y garantías constitucionales, como el derecho a la defensa o a la libertad personal. Al abogado se le cierra el derecho al trabajo cuando un juez le niega al imputado a ser defendido por el abogado privado de su escogencia; o se le afecta su libertad personal cuando, por ejemplo, es víctima de una orden de aprehensión, como las tramitadas, según la información del periodista, desde una Fiscalía del Ministerio Público de Anzoátegui que emprendió “una persecución penal contra abogados de la entidad oriental, por haberle dado ‘me gusta’ a una publicación donde se denuncia presuntos hechos de corrupción en el sistema de justicia”.
En fin, quiero decir de esta problemática en que se encuentra el sistema de justicia, que el abogado está en situación de desamparo en el ejercicio de su profesión y, mucho más grave, ya no cuenta con protección gremial. ¿Qué se hicieron los colegios de abogados? Los abogados lo que queremos es trabajar libres, sin trabas y sin jueces que juzguen la defensa judicial como complicidad en un hecho delictivo ajeno o de socio del cliente en causa civil.
