Crítica ‘Cloud’ (2024) – SOY DE CINE
Kiyoshi Kurosawa, ganador del premio al Mejor Director en el Festival de Venecia por su película “La mujer del espía”, y quien este año recibirá el premio al «Director asiático del año», escribe y dirige este thriller. Cloud llega a los cines españoles el 22 de noviembre de 2024 tras presentarse en Sitges en la Sección Òrbita. La película también se presentó en el Festival de Venecia y en el Festival de Toronto, y ha sido seleccionada al Oscar por Japón, como lo fue el año pasado «Perfect Days» de Wim Wenders.
- Dirección: Kiyoshi Kurosawa
- Reparto: Masaki Suda, Kotone Furukawa, Daiken Okudaira, Amane Okayama, Yoshiyoshi Arakawa, Masataka Kubota
- Música: Takuma Watanabe
Ryosuke Yoshii trabaja en una pequeña fábrica de Tokio, mientras se gana la vida revendiendo productos por Internet. Comprar barato, vender caro: así de sencillo. Cuando consigue una gran cantidad de dinero, abandona la fábrica y se traslada al campo con su novia para dedicarse de lleno a la reventa. Paralelamente, la gente a la que ha engañado con sus productos, se organiza para vengarse.
Cloud, la película dirigida por Kiyoshi Kurosawa (La mujer del espía, Cure, Tokyo Sonata, Kairo (Pulse) o Bright Future), ha sido seleccionada por Japón para ser su candidata en los Premios Oscar.
Se presentó en el Festival de Venecia y en el Festival de Toronto, además de participar en la Sección Òrbita del Festival de Sitges. Protagonizada por Masaki Suda (Cien flores, Ah, Kôja, El chico y la garza), Kotone Furukawa (La ruleta de la fortuna y la fantasía, Revolver Lily), Daiken Okudaira (Kimi wa Hokago Insimnia, Maza) y Amane Okayama (Amor en aguas turbulentas). Kiyoshi Kurosawa, ganador del premio al Mejor Director en el Festival de Venecia por La mujer del espía, explora en este thriller el odio que se propaga en internet.
Crítica de Cloud
El veterano realizador Kiyoshi Kurosawa ha tenido un prolífico 2024, entregando a lo largo del año nada más y nada menos que tres proyectos diferentes – un mediometraje: Chime y dos largometrajes, Serpent’s Path y el film que nos acontece, Cloud -. Algo que le ha servido para dejarse caer por los festivales más prestigiosos del mundo y de esta forma volver a aparecer en el radar del espectador más cinéfilo, sea conocedor o no de su trayectoria previa. Con este foco mediático sobre él, algunos han descubierto los vicios y las virtudes de sus obras, las cuáles están cargadas de imperfecciones, tics y manierismos propios de un director hecho a si mismo, reincidente y constante.
Cloud, retrato ácido y malsano del mundo capitalista que habitamos, es un eslabón más del largo encadenado que forman las piezas de su filmografía. Una extensa e imperfecta colección de orfebrería forjada a mano que, para bien o para mal, siempre exhibe la firma que imprimen en forma de sello todos los rasgos autorales de los que hace gala el autor. En esta ocasión, dibuja un thriller psicológico de atmósferas sórdidas y enrarecidas que esgrime un peculiar sentido del humor (característica intrínseca al cine de Kurosawa).
Una cinta que combina de manera más o menos acertada elementos dramáticos, golpes satíricos, tropos y cadencias propios del terror y descafeinadas set-pieces de acción, dando lugar a un pesado y contundente cóctel que sirve para denunciar los escarpados caminos que transita nuestra sociedad, presa recurrente de la especulación y de las leyes del avaricioso sistema económico imperante.
Oportunidad perdida
A pesar de contar con una sugerente premisa y un desempeño formal cumplidor, esta queda completamente desarticulada tras tomar tantas y tan desacertadas licencias a la hora de construir su atropellado entramado argumental. Rozando por momentos el absurdo, terminando por transformarse en una masa aséptica de mecanismos oxidados y consecuencias inverosímiles. Da la sensación de que con el material presentado, sugerente e inmersivo por sí mismo, se podría haber moldeado una crítica más fina y certera al ecosistema monetario corrompido y feroz que engulle a los personajes de la película.
Sin embargo, nos topamos con una oportunidad perdida, algo a lo que nos tiene acostumbrados Kurosawa, el cuál ha optado por dar vida a tres proyectos irregulares en los últimos meses en vez de apostar por priorizar tan sólo uno de ellos y esforzarse en pulirlo y perfeccionarlo. A pesar de todo, Japón ha decidido mandar Cloud a los Oscar como representante del flujo fílmico anual del país, así que algo deben encontrar en esta amalgama funcional pero anecdótica que yo soy incapaz de encontrar.
Conclusión
Cloud es un apañado y solvente thriller de formas cuidadas, capaz de generar cierto desasosiego e inquietud gracias al saber hacer de la enorme figura encargada del proyecto, Kiyoshi Kurosawa y su maestría a la hora de provocar estados mentales y diseñar atmósferas. Tristemente, la moneda tiene dos caras y es que es en su reverso dónde observamos que el resultado final queda empañado por el cuestionable rumbo que toma el metraje según los minutos avanzan. El festival de tiros, giros implausibles y recursos efectistas que colman gran parte del film agrian y aguan el sabor del trago, dejando un regusto agridulce al culminar el visionado.
