17 abril, 2026
Cosmética blanca - Últimas Noticias

Cuenta la leyenda que la reina Cleopatra, soberana de Egipto, para mantener la piel tersa y joven se bañaba en leche de burra y camella ¿Sólo una fábula? Los avances de la cosmética parecen corroborar dicha versión, explorando cada vez más los beneficios que tiene este líquido que se incluye en las fórmulas de cremas de todo tipo.

A pesar de que sus activos son excesivamente grandes y no pueden penetrar en profundidad por la epidermis, la leche sirve como un escudo protector muy efectivo para repeler agresiones externas. Uno de sus principios, la biotina, se incluye desde hace tiempo en los preparados capilares para tratar la caída del cabello. «Hoy se usa la leche para diversos productos de belleza, siendo los más comunes los jabones, cremas y baños de leche. Éstos cada vez se van haciendo más reconocidos. El éxito tiene que ver con que los productos elaborados sobre la base de leche suavizan, humectan y nutren la piel», señala la esteticista Rosa Eugenia Ball, quien acota que el suero de la leche contiene una proteína que estimula el colágeno de la piel.

Pero no sólo es buena la leche por fuera. Al ingerirla, contribuye a que el cuerpo se mantenga hidratado y la vitamina A mantiene la capa superficial de la piel tersa. Y la combinación de aminoácidos es excelente para conseguir un cabello y unas uñas saludables. Otros derivados de la leche son las bioproteínas, de efecto hidratante e hidro regulador de las capas superficiales de la epidermis.

A su vez, los oligopéptidos de lactoglobulina procuran el efecto tensor; la lactosa y sus derivados actúan como una fuente de energía para las células; y, finalmente, el ácido láctico hidrata y reconstituye la película hidrolipídica protectora natural de la piel. La química Antonieta Aravena añade que el actuar de la leche en la piel se explica porque “todas las leches proporcionan sus nutrientes al entrar en contacto con la piel, pero las lipoproteínas de la leche de cabra ayudan especialmente al paso de los nutrientes y del agua a través de la membrana de las células llevándolos dentro de éstas, y por eso la piel queda tan suave con los jabones de leche vez de los jabones convencionales. Cuanto más grasa sea la leche mejor será el jabón que se extraiga de ella”.

Los jabones artesanales de la leche de cabra están recomendados para pieles sensibles, infantiles o con algún problema alérgico, ayudando a su recuperación o a la protección contra infecciones o erosiones, pero pueden usarse de forma habitual por todo el mundo, según comenta Aravena.

TRUCOS LÁCTEOS

DESMAQUILLANTEPuedes usar leche tibia (preferiblemente entera) para desmaquillar tu piel. Impregna un algodón y aplícalo con movimiento de circulares, de adentro hacia afuera. Seca tu piel con un paño de algodón y aplícate un tónico acorde con tu tipo de piel. HIDRATANTESi notas en el rostro sensación de tirantez pero se te ha acabado la crema hidratante un remedio efectivo para salir del paso es pasarte un algodón empapado de leche por la cara. Verás cómo notas la piel más confortable.

PIERNAS ROJAS O IRRITADAS: Si después de depilarte las piernas aparecen rojeces, empapa un paño en leche fría y ponlo sobre las piernas.

EXFOLIANTE NATURAL: Para tener una piel suave, mezcla dos cucharadas de avena molida, una cucharada de miel y una de leche hasta lograr una mezcla uniforme. Se aplica sobre la piel y se deja reposar durante 15 minutos; se enjuaga con agua tibia. Es un exfoliante suave que va bien tanto para pieles secas como grasas.

UÑAS MÁS FUERTES: Frota las manos con leche y déjalas secar. Luego, vierte unas gotas de limón en un recipiente con aceite y frota las manos de nuevo con esta mezcla. Con un algodón, insiste en las uñas. Ponte unos guantes de lana y déjalos al menos un par de horas. Enjuaga bien y aplica una crema hidratante después.

PARA PIEL GRASA: Cuece y pela una papa. Añádele dos cucharadas de leche, miga de pan remojada en leche y unas gotas de limón. Mézclalo bien a mano o en la batidora y aplícalo en el rostro como una mascarilla. Manténla de 15 a 20 minutos y luego, retirala con agua fría.

CASOS PUNTUALES

Para esas ocasiones en que la cara luce cansada y deslucida, puede utilizarse la leche para lograr bienestar y alivio. Se recomienda preparar una mascarilla, se mezcla a partes iguales,  leche, miel y jugo de naranja, luego se aplica sobre el rostro. Tras unos 10 minutos, enjuaga con abundante agua fría.

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