Alergias alimentarias son comunes en niños
Una alergia alimentaria es una respuesta anormal del sistema inmunológico que se desencadena al consumir un alimento específico, en ocasiones, al tocarlo o inhalarlo. A diferencia de una intolerancia alimentaria (como la intolerancia a la lactosa, que involucra problemas digestivos y falta de una enzima), la alergia implica una respuesta del sistema de defensa del cuerpo.
Cuando una persona alérgica ingiere el alimento, conocido como alérgeno, su sistema inmunológico lo identifica erróneamente como una amenaza. Esto provoca la producción de un tipo de anticuerpo llamado inmunoglobulina E (IgE). La próxima vez que la persona consuma el alérgeno, el anticuerpo IgE se une a las células, liberando sustancias químicas como la histamina. Es la liberación de estas sustancias la que provoca los síntomas alérgicos, que pueden manifestarse en la piel, el tracto gastrointestinal, el sistema respiratorio o cardiovascular.
Los principales alimentos se definen como los grandes 8. Aunque cualquier alimento puede causar una alergia, un pequeño grupo es responsable de la gran mayoría de las reacciones alérgicas. Estos se conocen comúnmente como los más peligrosos para el cuerpo humano.
La leche de vaca es uno de los alérgenos más comunes en la infancia, refieren estudios. Asimismo, los huevos dan alergia frecuente en niños. Muchos lo superan con el tiempo.
De igual manera, el maní es una de las alergias más persistentes y potencialmente graves.
También están los frutos secos de cáscara, que incluye nueces, almendras, avellanas, anacardos, pistachos, nueces de pecán, entre otros. Las alergias a estos frutos suelen ser de por vida.
El trigo y otros cereales con gluten son causas de alergia, que debe distinguirse de la enfermedad celíaca (una autoinmunopatía) y la sensibilidad al gluten no celíaca.
La soya da alergia en niños, quienes a menudo la superan, mientras que las alergias al pescado suelen desarrollarse en la edad adulta y persistir.
Existen alergias a los maricos (crustáceos y moluscos), que incluyen camarones, langosta, cangrejo, almejas, mejillones, etcétera.
Otros alérgenos importantes incluyen el sésamo, el apio, la mostaza, los sulfitos y los altramuces.
Causas y riesgo
Niyivet Matute, médico nutricionista, asegura que la causa exacta de por qué algunas personas desarrollan alergias alimentarias y otras no es compleja y multifactorial, involucrando una combinación de factores genéticos y ambientales.
“Algunas personas tienen predisposición genética; es más probable que un individuo desarrolle una alergia alimentaria si hay antecedentes familiares de alergias, asma o eccema”, dijo.
Explica que también influye la edad. “Las alergias son más comunes en bebés y niños pequeños, ya que su sistema digestivo y el inmunológico aún están madurando”, agrega.
Detalla que algunas teorías sugieren que la disminución de la exposición a gérmenes en los entornos modernos podría llevar a que el sistema inmunológico reaccione de forma exagerada a sustancias inofensivas como las proteínas de los alimentos.
“Investigaciones recientes sugieren que la introducción temprana de algunos alérgenos comunes (como el maní) en la dieta de los bebés de alto riesgo podría, en realidad, ayudar a prevenir la alergia”.
Cuáles son los síntomas de una reacción alérgica pueden variar ampliamente en severidad y pueden aparecer desde minutos hasta un par de horas después de la ingesta. Los cutáneos (piel), que son urticaria (ronchas elevadas y rojas), hinchazón de los labios, la lengua, la cara o la garganta, eccema con picazón.
Están los síntomas digestivos: náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea, además de los respiratorios: congestión nasal, estornudos, sibilancias (pitos al respirar), tos, dificultad para respirar, opresión en la garganta.
Igualmente, hay personas que presentan signos cardiovasculares: mareos, pulso débil, palidez, desmayo.
“El síntoma más grave es la anafilaxia, una reacción alérgica, potencialmente, mortal que afecta a múltiples sistemas del cuerpo y que requiere atención médica de emergencia inmediata. Si no se trata con epinefrina (adrenalina) de manera urgente, puede ser fatal”, explicó la médico nutricionista.
Las alergias alimentarias son condiciones serias que requieren vigilancia constante, pero con un diagnóstico adecuado y una gestión preventiva rigurosa, las personas afectadas pueden llevar una vida plena y segura sin afectar sus rutinas diarias ni su calidad de vida.
Recomendaciones
- Diagnóstico y plan de acción. Se debe realizar una consulta médica ante la sospecha de una alergia. Es fundamental ir a un alergólogo para un diagnóstico preciso mediante pruebas cutáneas, análisis de sangre de IgE específica y, en algunos casos, una prueba de provocación oral bajo supervisión médica.
- Plan de emergencia. Las personas diagnosticadas con riesgo de anafilaxia deben llevar siempre consigo un autoinyector de epinefrina y tener un plan de acción escrito que detalle los síntomas, el uso del autoinyector y los pasos a seguir.
- Evitación rigurosa. Hay que hacer lectura de etiquetas. La medida preventiva más importante es la evitación estricta del alérgeno. Revise siempre las etiquetas de todos los alimentos, incluso los que ha comprado antes, ya que los ingredientes pueden cambiar.
