Crítica ‘Megalopolis’ – SOYDECINE.COM
Llega a los cines Megalópolis, la nueva y comentada película de Francis Ford Coppola. Durante su paso por el Festival de San Sebastián hemos podido verla y a continuación queremos contarte qué nos ha parecido.
Sinopsis
Nueva Roma debe cambiar, lo que provoca un conflicto entre César Catilina, un genio artista que busca saltar hacia un futuro utópico e idealista, y su opositor, el alcalde Franklyn Cicero, que sigue comprometido con un statu quo regresivo, perpetuando la codicia, los intereses particulares y la guerra partidista.
Crítica de Megalópolis
Megalópolis, uno de los proyectos Sci-Fi más ambiciosos y esperados de la historia, por fin ha cobrado vida y forma de la mano de Francis Ford Coppola. El autor, una eminencia cinematográfica consagrada (le respaldan obras de la magnitud de Apocalypse Now o El Padrino), ha auto-producido esta obra suicida, apostando su fortuna a una jugada arriesgada, anacrónica y compleja.
Después de su catastrófica proyección en Cannes, en la que fue vilipendiada y puesta de vuelta y media, nos temíamos lo peor, pero tras verla en el festival de San Sebastián podemos confirmar el desaguisado. Esta indescriptible epopeya es un sinsentido de cabo a rabo, un proyecto de una magnitud tan desmedida que ha terminado por explotar en la cara de todos los involucrados en ella. Un film ininteligible, irregular, deforme y de nulo sentido del ridículo. Un despropósito con todas las letras.
Al enfrentarnos a su visionado, hemos observado que las ideas, imágenes y conceptos del film, parecen venir de un psicodélico e imparable estado de delirius tremens de un autor en horas bajas, poseído por una pataleta egoísta que sólo parará si le permiten dar vida a esta obra a su antojo. Desafortunadamente, Coppola ha tenido la oportunidad de dar rienda suelta a sus caprichos, fantasías y sus más oscuros deseos cómo creador, resultando en una experiencia agotadora e inclasificable que, por otro lado, hay que experimentar por su calado (al menos momentáneo) en la cultura popular.
Distopía Sociopolítica
Supuestamente, Megalópolis se erige como una crítica en clave de distopía a la estructura sociopolítica actual. A través de una alegoría rica en simbolismo a la par que maniquea, Coppola aborda la alienación y la deshumanización en un mundo gobernado por intereses económicos y tecnológicos. Sin embargo, la forma en que se expresa y el lenguaje que escoge para ello, resultan extremadamente confusos. La aparente intelectualidad de la película, lejos de ofrecer una reflexión profunda, se siente superficial y vacía, como si el director se complaciera en la complejidad expuesta por el simple hecho de ”ser” compleja.
Los infinitos disparates que pueblan su metraje son, en cierto sentido, un espejo de la locura que caracteriza nuestra sociedad. Cada set-piece se convierte en un comentario sobre la absurdidad de la existencia contemporánea, donde las normas son desafiadas y la lógica se vuelve relativa. No obstante, este enfoque deja al espectador perdido y vendido, navegando por un mar de imágenes inconexas y desconcertantes que, si bien son impactantes (muchas veces meramente por su estilo feísta), carecen de una dirección e intención claras.
Conclusión
Megalópolis es una obra fallida que polarizará opiniones. Un esfuerzo de Coppola que, en su ambición de explorar los límites del cine y de la condición humana, se convierte en una experiencia harto frustrante y surrealista. La obra invita a una introspección sobre el futuro que estamos construyendo, sí, pero el Via Crucis al que somete al público para realizar esa reflexión es completamente injustificable. Así, más allá de sus infinitas debilidades, Megalópolis se erige como un ejercicio de crítica que, aunque desafiante, puede ser el catalizador para una discusión necesaria en nuestro tiempo.
