20 marzo, 2026
Vivir en un apartamento no le restó alegría a Sofi

Sofi del Carmen falleció en diciembre, a los 17 años. Llegó a nuestras vidas con apenas un mes cuando se la dieron a mi hijo, pero finalmente fui yo quien se hizo cargo de ella. Sofi vivió siempre en nuestro apartamento y tuvo una vida maravillosa. La cuidamos muchísimo, la esterilizamos y se convirtió en un miembro muy especial de nuestra familia.

Sofi, con uno de sus hermanos, el gatito

He escuchado muchos comentarios acerca de que un perro tan grande no debería vivir en un apartamento, pero la verdad es que el espacio es lo que menos les importa a ellos, siempre y cuando estén junto a sus seres queridos.

Es cierto que tal vez necesitan correr o tener más espacio para estar cómodos, pero nosotros mismos, como seres humanos, también quisiéramos tener una casa grande con piscina y jardín, ¿verdad? Sin embargo, eso no determina nuestra felicidad.

Sofi siempre fue nuestra consentida y estamos agradecidos de haber tenido los 17 años más hermosos de nuestra familia gracias a ella. Se llevaba bien con todos y era una verdadera princesa: educada, inteligente y tan especial que siempre la recordaremos como la reina de la casa.

De hecho, teníamos un gato y se acoplaron tan bien que estoy convencida que eso que dicen de que los perros y gatos no se llevan bien es puro cuento, porque estos dos desde el primer momento se aceptaron y se quisieron como hermanos.

Hoy recordamos a Sofi como la grandulona de la casa, que a pesar de lo pequeño del lugar se supo acomodar en cada rincón e hizo de nuestro apartamento un verdadero hogar.

Anímate y cuéntanos la historia de tu mascota.



Ver fuente