12 mayo, 2026
Venezuela no se quiebra - Últimas Noticias

Cerramos el primer mes de 2026 con las pruebas más extremas, pero también con la certeza de que Venezuela no se quiebra, aún cuando la mediática internacional y la ultraderecha vendepatria intenten vender una realidad que no es cierta.

Por eso, no podemos olvidar que frente al asedio, la respuesta debe seguir siendo institucional y profundamente humana. También debe ser de apoyo a las propuestas legislativas de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quién recientemente presentó ante la Asamblea Nacional el Proyecto de Reforma parcial de la Ley de Hidrocarburos, Ley Orgánica para la Aceleración de Trámites y el Proyecto de Ley Orgánica para la Protección de los Derechos Socioeconómicos, propuestas que son un escudo para el trabajador y para la familia venezolana.

En este sentido, la respaldamos más allá de la militancia y ratificamos el reciente estudio de la encuestadora Hinterlaces, que en su último sondeo arrojó que 91% de la población venezolana valora la valentía de Delcy Rodríguez porque en la hora más difícil no dio un paso atrás.

También apoyamos rotundamente que el Psuv siga desplegado en cada rincón del país. Ciertamente, no es un despliegue electoral, es de amor y logística: el jefe de calle, la lideresa de comunidad, el joven, las mujeres, los abuelos, todos nos hemos movilizado en defensa de nuestra soberanía.

Porque no podemos perder de vista las verdaderas intenciones de Trump, quien a un año en la Casa Blanca, entre otras desfachateces, se ha dedicado a pregonar una rimbombante “Comisión de Paz” que no existe.

Lo que sí existe es el garrote de las sanciones y el chantaje. El imperialismo ha refinado su crueldad, intentando asfixiar al venezolano para luego presentarse como “salvador”. Todos tenemos el deber de reconoce el rostro verdadero del agresor detrás de la máscara.

Y como sabemos quién es el agresor, también seguimos exigiendo la libertad de nuestro presidente Nicolás Maduro Moros y de la Primera Combatiente, Cilia Flores.

Su secuestro es una herida abierta, pero su ejemplo es el combustible de nuestra marcha. El imperialismo podrá secuestrar hombres, pero jamás podrá encadenar la voluntad de un pueblo que decidió, hace mucho tiempo, ser irrevocablemente libre.

¡Unidos, venceremos!

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