24 abril, 2026
De San Remo a Caracas

Si no estuviera absolutamente seguro del triunfo de Maduro, el Big Brother no hubiera movido un dedo en la búsqueda de un acercamiento con Venezuela, del que están convencidos lo necesitan.

Pero el hecho es que voces autorizadas en diferentes estamentos en el norte grande, tienen la conclusión de que es imposible que Nicolás sea derrotado ante un candidato que está desesperado porque se termine la pesadilla en la que lo metieron, y que él es el primero que no quiere ganar, porque sería sacarlo de su lugar de confort. Además, no es un secreto que está muy enfermo.

En tal sentido, La Interfecta está convencida –porque lo ha dicho– de que va a ser Presidente. Y su campaña, lejos de promocionar a Edmundo González, es una promoción de ella. Me encantaría ver por un huequito la sorpresa de la gente cuando vaya a votar y descubra que no está la cara de ella por ningún lado en el tarjetón. Pero, además, ella está convencida de que posterior a las elecciones, con el supuesto triunfo de Edmundo, este podrá hacer una trampa legal y nombrarla como vicepresidenta primero, pero que, a la renuncia de este, la convierta en Presidenta. Esa es una de las razones por la que el propio Estados Unidos ya no está confiando en ella, porque sabe que semejante acto de locura no es posible en un país, cuyo gobierno está prácticamente blindado.

El pragmatismo gringo le hace ver que seguir por los caminos de la oposición, carente de liderazgo y de credibilidad, es un suicidio. Más cuando sabe que el chavismo tiene 3,5 millones de votos amarrados y que cualquier opositor, primero tiene que remontar esa cuesta para luego triunfar.

Razones como esas llevan al Big Brother a entender que debe negociar, porque tiene un gravísimo problema en puertas, como es su situación económica y la crisis mundial que nos tiene a las puertas de un estallido bélico. Y eso significa tener demasiados derivados del petróleo a disposición: gasolina, diesel, kerosene, bencina, lubricantes, parafina, etc., todos indispensables para la industria militar. Y el único país con posibilidades de suministrar el excremento del Diablo, en cantidades significativas, es Venezuela.

Es la razón por la que pidieron reanudar las conversaciones, para lo cual Nicolás fue muy específico: el respeto mutuo como punto de partida y que los resultados de las conversaciones sean informados de manera permanente. Ya Jorge Rodríguez anunció los resultados de la primera ronda… Vamos bien… pero, sin confiar. Son traidores por naturaleza.

Ver fuente