24 abril, 2026
¿Tu gato cojea? Cuidado, puede tener un "uñero"

Le pasó al gato Ying, un día cualquiera apareció en su casa cojeando y maullando por no decir lamentándose de su dolor.

Él un gato siamés imponente sabía que sería el centro de atención de sus humanas, que rápido se percataron de su pesar, aunque en un primer momento, no se sabían de qué se trataba tal escándalo por parte del gatito. Ni pensar que se trataba de un problema en una de sus uñas.

Cuando por fin notaron que tenía una pata hinchada y la media cojera del desesperado michi, con todo el cuidado del mundo se acercaron a él para examinar el por qué de su queja.

Luego de un rato de forcejeos, mordiscos e intento de arañazos, se supo lo que tenía el pobre Ying: una uña encajada o como se conoce coloquialmente “un uñero”.

He ahí dónde estas dos humanas, amantes de los gatos pero nada expertas en padecimientos gatunos, decidieron investigar causa, motivo y circunstancias de que aparezcan uñeros en las patitas de los michis, y más importante aún ¿Cómo aliviar ese malestar?

Ying descansando en la espalda de su humana

Inspirado en este caso, por acá dejamos algunos tips para quien pueda interesar:

Infecciones en las uñas de tu gato:

Lo primero que debes saber es que una uña infectada no es mal de morirse, aunque es un padecimiento doloroso es curable con un poco de limpieza en la garra y antibióticos tópicos.

La mayoría de las infecciones de uñas o garras de los gatos, no son graves, pero algunos indican serias condiciones médicas subyacentes.

Los métodos de infección

Los gatos pueden dañar sus garras en cualquier número de formas (incluyendo la lucha o el demasiado rascado) pero sólo heridas que rompan la uña causan una infección.

Otras vías de infección incluyen trastornos del sistema inmune y enfermedades genéticas. En estos casos, las infecciones por lo general implican múltiples uñas de los pies, y son síntomas secundarios de una enfermedad subyacente.

Signos y síntomas

No es difícil saber si tu gato tiene una uña infectada. Los signos reveladores incluyen cojera y aullidos, enrojecimiento e inflamación, así como uñas agrietadas y astilladas. Los crecimientos de picos de colores y la corteza pueden indicar una infección por hongos.

Ante ello es vital que programe una cita veterinaria, y mientras tanto, corte y elimine las uñas dañadas.

Para exponer la garra, apriete suavemente los pies del gato entre el pulgar y el índice. Corte las uñas afectadas en un ángulo perpendicular, alrededor de un décimo de una pulgada de la base.

La base contiene sangre y terminaciones nerviosas que crecen hacia fuera de la punta, es normalmente de color rosa oscuro visible, dentro de la garra. Corta la uña utilizando tijeras especiales para gatos, pero nunca tijeras comunes. Lave la herida, y aplíquele vendaje, si es posible. Algunos tipos de infecciones son contagiosas, por lo que deberás aislar a tu gato de otros animales.

Opciones de tratamiento

Después de examinar las uñas de tu gato, un veterinario debe ser capaz de decir la causa de la infección en las uñas. En la mayoría de los casos se deben a traumatismos, bacterias u hongos, y el mantenimiento de la garra y los antibióticos o antifúngicos debe curar la infección de tu gato en una semana o dos. Si los cultivos, o análisis de sangre, confirman una enfermedad subyacente, su veterinario puede prescribirle fármacos inmunosupresores.

Consejos de prevención

El mantenimiento regular de la garra puede ayudar a su gato a no dañarse las uñas demasiado grandes, pero un desliz podría llegar a causar una infección. Si se corta el dedo de su gato, o si cortas demasiado al rente, o si notas sangrado en la pata, trate la herida con nitrato de plata o un cojín hemostático.

La importancia de cortar las uñas a los gatos

Los gatos tienen 18 uñas: diez en sus patas delanteras y ocho en las traseras. Ya que son un elemento fundamental de su anatomía e instinto, es necesario mantenerlas cuidadas y sanas.

Cortarle las uñas a un gato no es una tarea sencilla no solo por ser un momento molesto para él, sino por lo peligroso que puede ser si se hace mal.

Los gatos cuidan sus uñas a diario a través del rascado (de ahí la importancia de incluir rascadores por diferentes zonas de la casa) pero aún así, es necesario ayudarles con un corte de uñas cada dos o tres semanas, dependiendo de su actividad y estilo de vida.

Destacamos que este corte es necesario solamente para gatos de interior. Si tu gato tiene acceso al exterior, no es recomendable que le cortes las uñas porque sería una forma de impedir que escale, cace o se defienda correctamente.

¿Cómo se cortan correctamente las uñas de un gato?

Elige el momento adecuado

Lo recomendable es acostumbrarlo desde pequeño a que se deje tocar las patas y almohadillas para que en el momento de cortar las uñas no se sienta incómodo. Para ello, puedes acariciárselas al mismo tiempo que acaricias las otras partes que más le gustan como la cabeza o la barbilla.

A la hora de cortar las uñas, es fundamental que elijas el momento adecuado, es decir, cuando esté tranquilo y relajado. Colócalo en tu regazo y acarícialo durante un rato antes de empezar. Para reforzar positivamente este momento previo, puedes darle una recompensa en forma de snack o alimentación húmeda cada vez que se deje tocar las patas sin problema.

Antes de intentar cortarle las uñas, es importante que sepas manipularlo de forma positiva y sin que se sienta incómodo.

Si notas que se pone nervioso o agresivo, no lo fuerces u obligues ya que se estresará y será mucho peor. Déjalo ir y vuelve a intentarlo en otro momento.

Usa correctamente el cortaúñas

Lógicamente, un punto fundamental es elegir correctamente la herramienta que mejor se adecúe a tu gato. Existen en el mercado diferentes accesorios de manicura como cortaúñas o limas. En cualquier caso, si tienes alguna duda acude a una tienda  o peluquería especializada o a una clínica veterinaria en donde te indiquen cuál es la mejor opción.

En cuanto tengas el accesorio, llega el momento.

Coge a tu gato y ponlo en tu regazo, con su culo y espalda hacia ti. Con una mano coge el cortador de uñas y con la otra su patita y, siempre con suavidad y tranquilidad, presiona suavemente su almohadilla para que la uña salga.  Si cuentas con la ayuda de otra persona para evitar que tu gatito se mueva, debe ser alguien de su confianza. De otra forma podría alterarse y habría que interrumpir el aseo. Las caricias y mimos deben ser continuos. 

¡Mucho ojo ahora! Siempre es mejor cortar de menos a pasarse y hacer daño. Por eso, corta solamente el extremo de la uña. Es la parte que le sobra y de color menos rosado. Si te pasas, cortarás la vena, sangrará y le dolerá. Ante la duda, siempre corta de menos.

Intenta que el tiempo que empleas en cortarle las uñas no sea muy largo para evitar que tu gato se estrese. Es importante que no pierdas la calma, ni te irrites o grites. Si haces esto, asustarás a tu gato y provocarás una mala reacción.

En este dibujo puedes ver de forma clara cómo debe ser el corte correcto:

Premia a tu gato

Premia a tu gato antes, durante y después del cortado. Como te comentamos, es importante que tu gato relacione este momento con algo positivo para evitar que lo pase mal y se complique todo. Los premios pueden ser palabras tranquilizadoras, caricias, snacks o alimentación húmeda. Una vez hayas terminado, es fundamental que premies a tu gato con algo más llamativo como por ejemplo alimentación húmeda. De esta forma entenderá que después de este momento delicado recibirá un delicioso premio lo que ayudará a que se resiste menos en el futuro.

Incluso si tu gato se queda tranquilo puedes ponerle un poco de alimentación húmeda mientras le vas cortando las uñas. Esto siempre dependerá de su carácter y de cómo hayas gestionado la situación.

Ahora que ya sabes cómo cortarle correctamente las uñas a tu gato recuerda que, ante cualquier duda, siempre es mejor acudir a profesionales que valoren si efectivamente es necesario cortárlas y, de ser así, cómo hacerlo de la manera correcta y menos traumática para tu peludo.



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