Trump gira nuevas órdenes ejecutivas para expulsar migrantes
El presidente de Estados Unidos (EEUU) Donald Trump, desató este lunes su furia anti-inmigrantes al firmar varias órdenes ejecutivas que contra extranjeros indocumentados y anunció más operativos en los lugares de trabajo, la detención en instalaciones militares y más presión a los santuarios de inmigrantes.
Según recoge la agencia EFE, Trump firmará hoy dos órdenes ejecutivas que buscan facilitar las detenciones de inmigrantes y apuntan contra las ciudades y condados, denominados santuarios, que limitan la colaboración de sus policías locales con las autoridades de inmigración.
Los anuncios están enmarcados en los primeros 100 días del segundo gobierno del magnate neoyorquino, que prometió en su campaña deportaciones masivas y que desde el primer día comenzó una cacería sin cuartel de migrantes, un hecho señalado por la violación de derechos humanos, entre otras afrentas al derecho internacional.
El llamado “zar de la frontera” Tom Homan, fue el encargado de hacer el anuncio junto a la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, que hablaron con la prensa sobre los renovados esfuerzos de la administración para cumplir con la promesa del presidente.
Las nuevas medidas de Trump
La primera orden ejecutiva pretende “fortalecer y dar rienda suelta” a las fuerzas del orden de Estados Unidos para perseguir a los inmigrantes, en especial aquellos con récord criminal, dijo Leavitt, sin dar detalles.
La segunda orden instruye a los departamentos de Justicia y Seguridad Interna a publicar una lista de jurisdicciones estatales y locales que “obstruyen la aplicación de las leyes federales de inmigración».
Trump, como en su primer mandato, ha cargado contra las ciudades santuario, lideradas por demócratas, que limitan la colaboración de su policía con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
La Casa Blanca ya había instruido retener fondos a esos gobiernos locales, pero la semana pasada un juez bloqueó la orden del mandatario en 16 ciudades y estados, la mayoría de California, que presentaron una demanda.
Redadas en lugares de trabajo
Para llegar a la meta de expulsiones, la Casa Blanca “triplicará de nuevo”, dijo Homan, achacando nuevamente la culpa a las ciudades santuario por, según él, obstaculizar las detenciones de indocumentados en sus comunidades.
Los funcionarios también destacaron los recientes operativos conjuntos entre autoridades federales y locales, como la redada de la semana pasada en Florida que se saldó con la detención de 800 indocumentados, y otra en Colorado, donde se arrestaron más de 100 personas en una redada en un lugar de baile, la noche del sábado.
Asimismo, destacaron que se ha reducido a mínimos históricos el ingreso de indocumentados por la frontera.
Desde que Trump llegó a la Casa Blanca en enero pasado solo se ha permitido el ingreso de nueve inmigrantes por la frontera, cuatro de ellos son testigos esenciales en una investigación criminal, a otros cuatro se les permitió el ingreso debido a sus condiciones médicas y uno más por razones humanitarias, informó Homan.
