Sanciones y violencia – Últimas Noticias
Cuando revisamos la definición que ofrece la Organización de las Naciones Unidas sobre el término “medidas coercitivas unilaterales”, la resumen así: “medidas económicas adoptadas por un Estado para obligar a otro Estado a cambiar su política.”
Pero inmediatamente nos dicen que esas “medidas” son por ejemplo: “sanciones comerciales en forma de embargos, interrupción de los flujos financieros y de inversión entre los países emisores y los destinatarios” y continúan: “algunos Estados han recurrido a sanciones denominadas ‘inteligentes’ o ‘selectivas’, como la congelación de activos y la prohibición de viajar…”
Esa es la narrativa en el papel, porque en el terreno de la realidad real, de carne, sangre y hueso, eso que llaman “medidas coercitivas unilaterales” o “sanciones” son realmente agresiones bélicas, que se imponen a los países en una relación de fuerza, de poder, con la intención de causar daños colaterales o directos a la supervivencia humana y su entorno; que de acuerdo a su intensidad y contexto terminan afectando a miles o millones de seres humanos. Esas agresiones bélicas disfrazadas de “sanciones” causan daños físicos, biológicos, mentales; daños económicos; ecológico-ambientales, sociales o daños materiales; y dejemos la hipocresía, forman parte integral de la política exterior de los Estados Unidos.
Todo Estado que ha osado desafiar de alguna forma al capitalismo, al sistema económico neoliberal hegemonizado por el dólar, EEUU y Europa Occidental es castigado, agredido con o sin la autorización de la ONU.
Cuando al final del siglo XX la arrogancia imperial enseñaba el trofeo de “el fin de la historia”, sobre el colapso y desplome socialista de la Unión Soviética como escenario; en América del Sur, en los albores del siglo XXI, en Venezuela se iniciaba un nuevo Gobierno que empuñaba las banderas insumisas, libertarias del pensamiento y la acción de Simón Rodríguez, Simón Bolívar y Ezequiel Zamora.
Podemos decir que los últimos cuatro Gobiernos de los Estados Unidos (Bush, Obama, Trump, Biden, 2001-2024) han sido abiertamente hostiles contra Venezuela y los Gobiernos Bolivarianos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro (golpes de Estados, sanciones y todo hace pensar que volverán con la violencia).
