Sánchez busca darle un cambio de rumbo a Perú
La profunda crisis institucional que atraviesa Perú lo ha llevado a contar con ocho presidentes en la última década, un hecho que no tiene parangón con ningún otro país en nuestra región en lo que va de siglo.
Entre julio de 2016 y marzo de 2018 estuvo Pedro Pablo Kuczyinski, quien se vio obligado a renunciar envuelto en numerosos cargos de corrupción; lo sucedió Martín Vizcarra (2018-noviembre 2020), destituido por el Congreso bajo el argumento de “incapacidad moral”; siguió Manuel Merino, quien apenas duró cinco días, forzado a dimitir en medio de masivas protestas populares, para que Francisco Sagasti culminara el mandato de transición entre noviembre de 2020 y julio de 2021.
El 19 de ese mes, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) proclamó vencedor en el balotaje de los comicios presidenciales a Pedro Castillo, un maestro de primaria postulado por el partido de izquierda Perú Libre. Castillo superó a Keiko Fujimori, abanderada del derechista Fuerza Popular.
El aparente proceso de tranquilidad no duró mucho, apenas año y medio, pues en diciembre de 2022, fue destituido por el Congreso, que declaró la “vacancia” tras intentar disolver el órgano legislativo alegando precisamente que no lo dejaban gobernar.
Lo reemplazó Dina Boluarte, que había sido su ministra de Desarrollo e Inclusión y ocupaba el cargo de vicepresidenta al momento en que el Parlamento acabara con el mandato de Castillo, tras lo cual desarrolló un gobierno plagado de violaciones a los derechos humanos. Se le acusó de varias masacres y numerosos hechos de corrupción, por lo cual fue removida en octubre de 2025, bajo la misma declaración de “vacancia”.
La siguieron José Jeri (2025-febrero de 2026) y en estos meses José María Balcázar.
El reto
Bajo este panorama, Roberto Sánchez, el abanderado del izquierdista Juntos por el Perú, un psicólogo de 57 años con maestría en Políticas Sociales que fue ministro de Comercio Exterior y Turismo en el gobierno de Pedro Castillo, obtuvo 12,03% en la primera vuelta e intentará derrotar en el balotaje, pautado para el 7 de junio, a Keiko Fujimori, quien terminó con 17,09%.
Ambos irán a esta etapa definitoria luego de que apenas el domingo pasado el JNE hiciera oficial la proclamación, luego de cuatro semanas de incertidumbre, en las cuales el candidato ultraderechista Rafael López Aliaga insistió en un supuesto fraude.
Sánchez, en su primer discurso tras el anuncio de los resultados definitivos, recalcó que “tenemos que derrotar a la mafia corrupta que hoy gobierna Perú. Hoy comienza nuestra competencia por recuperar el gobierno democrático”.
Para ello, tendrá no pocos obstáculos. En la primera de las encuestas difundidas esta misma semana, la empresa Ipsos le daba a Fujimori una intención de voto de 39%, por 35% del aspirante izquierdista, en tanto 14% tiene previsto votar nulo y 12% está indeciso.
Sánchez, quien ha reiterado la necesidad de obtener una amplia mayoría parlamentaria para llevar adelante sus planes de gobierno, intentará sacar provecho a la fragmentación de las fuerzas derechistas: López Aliaga, que terminó con una votación de 11,90% en la primera vuelta, públicamente anunció que no respaldará a Fujimori, con lo cual dividirá a los conservadores de la capital, Lima, su principal bastión.
Alfonso López Chau, quien terminó con 7,29%, tampoco llamará a sufragar por la hija del fallecido exdictador Alberto Fujimori.
Mientras, el abanderado de Juntos por Perú intentará sellar alianzas con toldas como Perú Libre y otras fuerzas de izquierda, además de continuar asegurando la votación de las bases rurales, de lo que llaman el “Perú profundo”.
Sánchez también enfrenta la acusación de un fiscal por supuestas declaraciones falsas de su partido entre 2018 y 2019, ante la cual ha respondido que “estamos tranquilos”.
Pedro Castillo: el expresidente también en la campaña
La campaña para las elecciones presidenciales de Perú ha tenido un protagonista en ausencia: el expresidente Pedro Castillo, a quien prometió indultar el candidato de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, en caso de obtener la victoria.
No tiene nada de extraño, pues el segundo fue ministro de Comercio Exterior y Turismo en el gobierno del exmandatario, quien permanece detenido desde el 7 de diciembre de 2022, después de que fallara en su intento por disolver el Congreso.


Castillo fue sentenciado a más de 11 años de prisión, acusado de conspirar cuando hizo el movimiento para tratar de impedir que el Parlamento votara por tercera vez su “vacancia”, con lo cual se concretaría su destitución del cargo.
Castillo, en un mensaje a la nación, justificó sus intenciones explicando que el Congreso tenía como objetivo principal entorpecer su gobierno, hacerlo fracasar, como representación de los intereses de las élites económicas peruanas.
El entonces mandatario, un maestro rural con firme respaldo en los sectores populares, denunció lo que calificó como “bloqueo e inestabilidad” institucional desde el mismo momento en el cual asumió el cargo año y medio antes, y que obstaculizaba todos los intentos de cambio.
Keiko Fujimori insiste por cuarta vez para la presidencia
El próximo lunes, Keiko Fujimori cumplirá 51 años, en plena carrera por conquistar la presidencia de Perú en su cuarto intento.
A sus espaldas lleva consigo el peso de ser la hija del exdictador Alberto Fujimori, con quien inició su trayectoria como figura pública cuando con tan solo 19 años, en agosto de 1994, se convirtió en la primera dama más joven de la región luego del escandaloso divorcio de su padre y su madre, Susana Higuchi, tomando partido por su progenitor cuando esta última hizo severas denuncias contra el entorno presidencial por supuestos actos de corrupción, así como por ser víctima de violencia física y psicológica.


Es bachiller en Administración de Empresas por la Universidad de Boston, con una maestría en Administración de Negocios en la Universidad de Columbia, estudios que fueron severamente cuestionados por el origen dudoso de los fondos para su financiamiento.
Se postuló por primera vez a la presidencia en 2011, por Fuerza 2011; perdió en segunda vuelta con Ollanta Humala. En 2016, también en el balotaje y con Fuerza Popular, fue derrotada por Pedro Pablo Kuczynski; en 2021 cayó una vez más en esa instancia ante Pedro Castillo, por lo cual intentará hacer de esta cuarta ocasión la vencida.
