Rinden tributo a Madera con una misa afro
Con una misa afro cantada por la agrupación curiepera La Muchachera, que dirige la cultora Luisa “Luisín” Madriz, a partir de las 5 de la tarde de este jueves se le rendirá tributo al Grupo Madera en la plazoleta del Afinque de Marín de San Agustín, al cumplirse 44 años de la llamada “tragedia del río Orinoco”.
Será un oficio religioso aderezado con música y diversas expresiones de la afrovenezolanidad, como homenaje a la agrupación que inmortalizó himnos populares como Compañeros y Canción con todos y que, desde su creación en 1977, se dedicó a la defensa de la herencia afro e indígena de nuestra identidad cultural y la solidaridad con los pueblos originarios.
Noel Márquez, su actual director, afirma que la esencia de Madera tuvo continuidad y sigue vigente mediante la gestión cultural, la formación de nuevos integrantes a través del grupo Maderita y la proyección de nuestro acervo con la actual formación.
“Nos toca seguir trabajando en los valores de identidad y resistencia cultural vinculada con el barrio y la escuela”.
Pero no se ha dejado de atender el tema jurídico. Márquez resaltó que lo que pasó en torno a la muerte de los 11 integrantes del Grupo Madera y otros activistas culturales el 15 de agosto de 1980 en el río Orinoco, está arropado por un espeso manto de sospecha. No duda en señalar al gobierno de Luis Herrera Campins, que de una manera dudosa dio por terminada la investigación, amparando a la organización evangelista Las Nuevas Tribus que por entonces mantenía un inmenso poder en los territorios selváticos del sur del país, donde aquella delegación cultural se encontró con la fatalidad al intentar hacer activismo en favor de los pueblos indígenas.
Recordó Márquez que los crímenes contra los derechos humanos no proscriben y desde hace tres años fue reabierto el caso gracias al apoyo del fiscal Tarek William Saab, señalando la posibilidad de que la tragedia haya sido provocada. “Corresponde hacer justicia y determinar si fue homicidio culposo o intencional”.
