24 abril, 2026
Ricardo Aguirre trascendió al regionalismo

La declaración del 8 de noviembre como Día del Gaitero está muy alejada de haber sido una decisión caprichosa o antojadiza de quien ocupaba la Gobernación del estado Zulia en 1983, Humberto Fernández Auvert.

Antes de la promulgación del respectivo decreto, se determinó el motivo que resultó tan contundente como convincente: la fecha corresponde a la temprana desaparición física de Ricardo Aguirre, llamado “El monumental de la gaita” y “El padre de la gaita”, un tótem del regionalismo que ha trascendido las fronteras locales, para convertirse en seña de identidad criolla, gracias a un legado de incuestionable valor musical.

Aun sin haber nacido en la entidad occidental, a quién no se le pone la piel de gallina, cuando escucha los versos iniciales de ese himno llamado ‘La grey zuliana’: “En todo tiempo cuando a la calle sales, mi reina / Tu pueblo amado se ha confundido en un solo amor / Amor inmenso, glorioso, excelso, sublime y tierno / Amor celeste divinizando hacia tu bondad”.

La composición, con brillanteces de joya patrimonial, es una combinación entre la protesta frente a la sensación de olvido por parte de las autoridades y la fe chiquinquireña que caracteriza a la idiosincrasia zuliana. Nacida en 1968, conserva la lozanía de las grandes creaciones artísticas.

Y constituye una muestra del talento que pudo compartir Ricardo Aguirre, aunque su muerte pueda considerarse injusta por lo prematura. Solo tenía 30 años, cuando el 8 de noviembre de 1969, falleció en un accidente de tránsito.

Maestro

Ricardo José Aguirre González nació a las seis de la mañana, del 9 de mayo de 1939. Fue en la calle Baralt de Santa Lucía. En sus años mozos, relegó la vocación musical a un segundo plano, para dedicarse a la docencia que ejerció tanto en Bachaquero como en Maracaibo, aunque en el trayecto compuso algún himno escolar y ejerció como locutor.

Su carrera artística comenzó como director de la agrupación Los Sabrosos, aunque la proyección definitiva se produciría a partir de 1962. Ese año, junto a sus hermanos Rixio, Renato y Alves, se incorporó a Cardenales. Por sugerencia suya, el conjunto amplió su nombre a Cardenales del Éxito, hecho que constituye un gran aporte en la consolidación de una de las agrupaciones más respetadas del género.

Cinco años después, por diferencias con algunos compañeros, decidió alejarse para aceptar la propuesta de sumarse a las filas del conjunto El Saladillo, con el que grabó su obra maestra: ‘La grey zuliana’, que contó con la novedad de incorporar un bajo eléctrico. Ricardo ya sabía lo que era el éxito, pero esa composición lo llevó al Olimpo.

Todero

‘La parrandera’, ‘La bullanguera’, ‘Los piropos’ y ‘La pica pica’ (todas de carácter lúdico) y ‘Maracaibo marginada’ (nuevo llamado de auxilio) son otros de los temas que trascendieron en la potente voz de Ricardo Aguirre, recordado como docente, cantante, compositor, músico, director, arreglista y locutor.

Tras el fatídico accidente, le sobrevivieron su viuda Teresa y sus cuatro hijos: Ricardo, Janeth, Jorge y Gisela.

Sus restos reposan en el Cementerio Sagrado Corazón de Jesús, ubicado en el sector La Limpia de Maracaibo.

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