18 abril, 2026
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Es interesante cómo la industria de la adaptación de videojuegos sigue evolucionando. Si le preguntaras a alguien de hace 10 o 20 años sobre adaptaciones de videojuegos, probablemente te vería decepcionado. Antes del 2010 o incluso 2015, un productor (o grupo de productores) intentaba desesperadamente sacar dinero “fácil” con una marca comercial previamente establecida al adaptar videojuegos.

Con esta forma de pensar es que se crearon producciones como Assasin’s Creed de 2016, Lara Croft: Tomb Raider 2021, Monster Hunter 2020, Uncharted 2022 y un sinfín de ejemplos que tristemente no buscaban entender a sus obras originales, sino más bien capitalizar sobre ellas, pero sin comprender el porqué fueron populares en un inicio.

Cuando los servicios de streaming entraron en la conversación las cosas cambiaron, si bien las políticas de Netflix han hecho que mucha gente sienta amor/odio por la compañía, es indudable que uno de los pilares (o al menos su forma de pensar) era la de dar libertad creativa a nuevos talentos, talentos que no necesariamente están dispuestos a sacrificar la “esencia” de una obra para atraer más público, o adaptarlo al público mayoritario.

Desde Netflix están Castlevania, Arcane, Dota, Assassin’s Creed, Cyberpunk: EdgeRunners. Incluso su competencia se subió al barco de presentar una obra que respeta el material de origen sin que ello represente el no dejar de innovar, HBO con The Last of Us o Amazon con Fallout. Todos estos son ejemplos claros de que la innovación no significa sacrificar el contenido de origen, simplemente vale la pena tener un equipo que realmente conozca el material que está adaptando y no le tiemble el pulso a llevarlo a su enésima potencia.

Adi Shankar tomó las riendas de la adaptación de Devil May Cry

Es por ello que al ver el nombre de Adi Shankar como productor de Devil May Cry estaba más que emocionado, y mencionó hace años, que la única razón para tomar esta IP fue para que nadie dañara la obra, y eso se nota.

Devil May Cry cuenta una historia tan fascinante como alocada a la vez, el infierno existe y está dividido por una barrera, y nuestro carismático protagonista es un descendiente del guerrero demonio más poderoso que existe. Pero en vez de presentarnos a un personaje trágico atormentado por su pasado, tanto el juego como la serie, nos expone a todo el universo demoníaco a través de un simple investigador privado.

Dante trabaja prácticamente como lo haría Constantine o un detective, tiene una oficina  donde recibe encargos para cazar demonios y todo lo hace con estilo, básicamente el personaje vive de pizzas y bandas de rock. Pero su personalidad es sólo tan grande como sus poderes, Dante no solamente es un personaje irreverente dentro de los videojuegos, es uno de esos personajes que los fans ponen a pelear a la par con Kratos de God of War.

Dante al ser un “hijo del infierno” tiene múltiples habilidades, es un combatiente experto y puede utilizar un sinfín de armas de fuego, además que es capaz de adaptarse a cada enemigo, (incluso utilizando los cadáveres de sus jefes como armas). Junto con una habilidad nata para aumentar su poder, llamada Devil Trigger, una forma demoníaca donde puede volar y aumentar su poder más allá de sus límites. Pero quizás, la habilidad más poderosa y casi rota del personaje sea su regeneración. Tanto en la serie, como en los videojuegos, Dante es capaz de regenerarse a voluntad, casi a la par del nivel de Deadpool de Marvel.

La adaptación de Dante en la serie de Netflix ¿Es fiel a la de los videojuegos?

Con un cóctel tan impresionante de habilidades es normal que nuestro protagonista confíe e incluso sea un poco infantil a la hora de combatir. Esta forma de pensar es la que lo ha llevado a perder en múltiples ocasiones o incluso a que lo capturen, pero nunca realmente a que lo venzan.

Todo lo que acabo de comentarte está maravillosamente expresado en la adaptación de Netflix, Dante es un personaje carismático que no sacrifica la lógica de su universo por un par de chistes, al contrario, su humor es usado como un mecanismo de defensa para enfrentarse a hordas de enemigos y seguir luchando. Francamente es increíble como un aspecto tan superficial como la vestimenta o el aspecto del personaje puede afectar tanto a la adaptación.

Y esto no lo digo solo por Dante, los demonios, Darkcom, Lady, y todos los personajes poseen tanta personalidad que le da veracidad a todo el universo que presenta. Si la banda sonora no fuera bandas de rock, definitivamente dañaría la estructura y la personalidad de la serie.

Así que, aplaudo encarecidamente que Adi haya traído al grupo Evanescence con “Afterlife” para crear una canción tan poderosa que sirve como combustible para potenciar las escenas específicas de la serie, (a parte de ser un tema brutal).

Un trabajo de animación exquisito por parte de Studio Mir

Con respecto a la animación, en realidad el Studio Mir hizo un trabajo exquisito con esta primera temporada. Entiendo que algunos elementos y personajes hechos en 3-D generaron quejas, pero realmente llevaron la narrativa y acción tan bien que estos momentos, si bien son un llamado de atención, no arruinan la experiencia. Los fondos son coloridos, el exceso de sangre está presente, y el uso magistral de energías, combates, armas y demás elementos acompañan a las coreografías de acción.

Incluso diría que ciertos planos sirven perfectamente como un wallpaper. Ahora, es difícil ignorar el mensaje que  Adi Shankar presenta al final de la serie, Estados Unidos decide invadir Makai (el infierno), y erradicar a los demonios, haciendo bases militares y creando campos de concentración con los Makaianos.

Tristemente, esta es una realidad que alude al comportamiento americano de invadir un país y extraer sus recursos y minerales. Pero no deja de ser una analogía que sirve como contraste de lo que los seres humanos son capaces de hacer, el humano es capaz de tanta maldad que  incluso haría llorar a un demonio, (Devil may Cry).

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