24 abril, 2026
Problemas de visión - Últimas Noticias

Hipermetropía, miopía, daltonismo, astigmatismo y presbicia son las principales patologías de la visión, y las cuales obligan al afectado a graduarse la vista y a recurrir a las gafas o a las lentillas de contacto para corregir los defectos derivados de esa mala visión.

La presbicia, más conocida vulgarmente como vista cansada, es el proceso natural de envejecimiento de una parte del ojo denominada cristalino. Los síntomas consisten en una dificultad para enfocar bien de cerca y comienzan a acentuarse en torno a los 45 años, más en hombres que en mujeres. El oftalmólogo Humberto Carreras se muestra radical en relación con esta patología de la vista y consideró que la presbicia afecta al “100% de la población, a partir de los 40 ó 45 años”, sin hacer distinciones de sexo o raza.

El especialista explica que el debilitamiento progresivo del músculo que acomoda el cristalino para el enfoque no es una cuestión patológica sino un fenómeno fisiológico del que “nadie escapa” porque sobreviene con el paso de los años, a través de los cuales se pierde visión, disminuye la agudeza visual y la sensibilidad al contraste y aumenta la sensibilidad al deslumbramiento (de hecho, el tiempo medio de recuperación al deslumbramiento casi se duplica en los mayores de 65 años hasta llegar a ser igual o superior a un minuto).

Según la doctora Celia Sánchez-Ramos, el 35% de los conductores de vehículos de tracción mecánica utilizan gafas mal graduadas o “viejas”, a pesar de que el 85% de la información que decide las maniobras al volante está determinada por la vista. Esta actitud, que podría ser calificada de imprudente, puede ser el origen en algunos casos de un accidente de tránsito. También, la mitad de los ciudadanos de 65 y más años no tiene bien graduada su visión, un porcentaje que se reduce hasta un 25% entre los jóvenes.

A partir de los 40 años (edad a la que pueden comenzar los primeros cambios en la visión) es recomendable realizar controles. Si tienes síntomas o antecedentes familiares de enfermedades oculares, diabetes o presión arterial alta, debes consultar a un oftalmólogo para determinar con qué frecuencia tu vista debe ser examinada. Los investigadores han comprobado que aquellos individuos que llevan una dieta con altos niveles de vitaminas C y E, zinc, luteína y ácidos grasos omega-3 son menos propensos a desarrollar la degeneración macular asociada a la edad.

AFECCIONES CORRIENTES

• La hipermetropía es un defecto que consiste en enfocar los objetos detrás de la retina, mientras que en el ojo normal los rayos de luz convergen exactamente sobre ésta. El hipermétrope tiene problemas de visión en distancias cortas, mientras que puede ver con mayor claridad en distancias largas.

• La miopía se genera cuando el ojo es ligeramente más largo que el promedio, lo que causa que los rayos de luz se enfoquen en la zona anterior de la retina, en vez de hacerlo en su superficie, como sería lo normal. De ahí que los miopes experimentan visión borrosa de los objetos distantes y tensión ocular.

• El daltonismo, más frecuente en los varones, es un defecto de la visión que no permite distinguir colores y está asociado a un defecto genético de la retina, o bien de de los nervios oculares.

• El astigmatismo, que suele ser hereditario, se caracteriza por un problema en la curvatura de la córnea, que deriva en visión borrosa y distorsionada, de los objetos cercanos y lejanos.

REALIDAD ANTE LOS OJOS

La presbicia podría ser corregida en un futuro próximo por medio de una nueva operación con láser que se ha ensayado en varios pacientes con buenos resultados. Ahora hay que esperar un tiempo hasta conocer la evolución de los operados y si esa intervención sería una solución casi definitiva para acabar con la afección oftalmológica más común entre la población madura. Pero frente a las propuestas de la oftalmología más avanzada para corregir problemas de la visión, se impone una realidad más regresiva mediatizada por la situación económica.

Según la doctora Celia Sánchez-Ramos, la situación económica ha condicionado que el nivel actual de utilización de gafas sea menor que en otros países donde las cosas van mejor en esta importante materia. Por esta misma causa, muchas personas no se gradúan cuando corresponde y utilizan lentes que no son las adecuadas por el costo que conlleva sustituirlas por las idóneas. Si antes la vida media de unas gafas era de unos tres años, ahora se opta por aguantar con las mismas hasta que se pueda, lo cual acaba repercutiendo en la calidad de la visión.

CUIDARSE SIEMPRE

Los especialistas en óptica y oftalmología coinciden en una serie de consejos útiles para que nuestra visión esté siempre a punto.

• Los niños deben ser sometidos a la primera revisión de la vista entre los 3 y los 5 años, pues es a esta edad cuando se puede detectar y corregir precozmente lo que se denomina como ojo vago, o ambliopía.

• A partir de los 15 años, las revisiones deben realizarse cada 24 meses.

• La graduación debe correr siempre a cargo del oftalmólogo pues el óptico-optometrista se limita a que las gafas estén lo mejor graduadas posible, pero sin valorar otras patologías oculares.

• A los niños hay que cambiarles las gafas cada cierto tiempo porque están en fase de crecimiento, mientras que entre los 25 y los 40 años las graduaciones permanecen estables. A partir de esa edad suele presentarse la presbicia, lo que obligará a cambiar de lentes cada cierto tiempo debido a las pérdidas progresivas de capacidad para enfocar de cerca.

• Aunque en el mercado hay lentes de contacto que permiten dormir con ellas, es mejor quitarlas al acostarse y ponerlas al levantarse, ya que pueden presentar problemas de irritación del globo ocular.

• A partir de los 18 años, los afectados de determinados problemas de visión, salvo la presbicia, pueden someterse a una intervención de cirugía refractiva que les permite prescindir de los lentes.

• En ambientes de poca iluminación se pierde el 20% de la agudeza visual, independientemente de la edad del sujeto, por lo que la doctora Sánchez-Ramos aconseja evitar en lo posible la conducción nocturna.

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