Presidente de Perú dialoga con transportistas en paro masivo
El presidente de Perú, José Jerí, encabezó este lunes una inédita jornada de diálogo directo con transportistas en huelga, quienes protestan contra las extorsiones y asesinatos vinculados al crimen organizado.
A diferencia de gestiones anteriores, el mandatario salió a pie del Palacio de Gobierno junto a tres ministros y se integró a la marcha que avanzaba desde el norte de Lima.
La protesta paralizó grandes sectores de la capital y evidenció el hartazgo de los choferes ante la falta de respuestas efectivas.
Contraste con el gobierno anterior
La acción de Jerí marca un giro respecto a la gestión de Dina Boluarte, que solía responder con represión policial a manifestaciones similares.
“La orden era contener por la fuerza”, recuerdan dirigentes del gremio, en referencia a disturbios previos.
En esta ocasión, el presidente y los líderes de la protesta ingresaron a una carpa instalada en la vía pública, donde discutieron de pie los factores que agravan la inseguridad: corrupción en la Policía Nacional, leyes que debilitan el combate a la delincuencia y falta de protección para los trabajadores del transporte.
Aunque un sector empresarial se abstuvo de participar en el paro —tras recibir garantías del Gobierno—, los choferes que han sido víctimas directas del sicariato decidieron movilizarse.
“No queremos más leyes ni empatía. Queremos medidas concretas”, expresó uno de los voceros.
Entre las propuestas discutidas destacan:
- Actuar sobre los titulares de cuentas bancarias utilizadas para extorsionar
- Establecer subsidios para las familias de conductores asesinados
- Reforzar la vigilancia en rutas de alto riesgo
Lima semiparalizada y presión ciudadana
La capital peruana, con más de 10 millones de habitantes, vivió una jornada atípica: calles despejadas, escasez de autobuses y fuerte presencia de medios. Las zonas populares de la periferia urbana fueron las más afectadas por la falta de transporte.
Para el presidente Jerí, el encuentro fue un paso más en la construcción de una imagen cercana, informal y comprometida con la seguridad ciudadana.
“Ahora faltan resultados de lo que el gobernante llama ‘el contraataque’ a las organizaciones criminales”, señaló uno de los dirigentes del paro.
