Preocupaciones en torno al Estado Docente
El Plan de la Patria 2025 trata de líneas gruesas que señalan la hoja de ruta que debe trazar el Estado venezolano en los distintos órdenes de la vida social. Entre tantas aristas complejas el tema de la educación es uno de los más neurálgicos, ya que sus elementos estructurales de la acción básicos, las normas y valores, conforman la conciencia social revolucionaria o alienada.
Los ministerios de Educación y de Educación Universitaria, sobre la base del necesario proceso de desneocolonización, deben promover el debate sobre dos asuntos medulares: las creencias religiosas y mágico-religiosas y el problema de la inclusión como materias que fortalecen o debilitan el Estado Docente.En primer término, los titulares de ambas carteras deben velar por la necesaria consolidación del Estado aconfesional. Es de suma importancia supervisar la intromisión de las creencias religiosas o mágico-religiosas durante el proceso de socialización tanto en las escuelas como en las universidades autónomas y experimentales.
Por ejemplo, la interpretación de hechos socio-históricos a partir de una visión religiosa violenta la propia Constitución nacional y el derecho de creer o no en términos metafísicos. Es preocupante que en algunos estados (municipios) vallas publicitarias reciban a propios y visitantes con mensajes evangélicos.
De igual manera, los altos personeros del gobierno deben evaluar la política de inclusión en todos los subsistemas educativos, porque se están cometiendo errores muy graves que distorsionan los objetivos del referido plan y de la Carta Magna. Es imprescindible que la ubicación de estudiantes con condiciones especiales (autismo de distintos grados, invidentes, sordomudos, etc) en instituciones educativas sin esa complejidad, por la naturaleza de sus programas y experticia académica, reciban el respaldo absoluto de educadores especializados que ayuden a los que no tienen esa formación.
Esta tarea no debe recaer en los directores y coordinadores de áreas de manera aislada sino que con el auxilio del Estado (porque es Estado Docente) logremos impulsar moralmente una inserción profundamente humana. En Venezuela sobran profesionales idóneos en el campo de la psicopedagogía, orientación y psicología educativa que podrían aportar brillantes ideas para una planificación responsable.
