23 abril, 2026

Poder mundial y desglobalización: la verdad detrás de los aranceles

Poder mundial y desglobalización: la verdad detrás de los aranceles

a política comercial de Donald Trump, marcada por la imposición de aranceles a los productos importados, no solo busca un impacto económico en Estados Unidos, sino que también apunta hacia la reconfiguración a su favor del equilibrio de poder a nivel mundial.

A principios del mes de abril, el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un mensaje pronunciado desde la Casa Blanca, indicó que su nueva política comercial marcará una “declaración de independencia económica”, debido a la aplicación de un arancel general de 10% para todos los productos que se importen a EEUU y aranceles específicos de diferentes porcentajes para unos 60 países, entre los que están las principales economías del planeta como China.

El anuncio no tomó por sorpresa al mundo ya que desde 2017, cuando fue su primer periodo presidencial, Trump evidenciaba la herencia de un sistema comercial global que mostraba signos de tensión y decadencia.

Las medidas arancelarias desencadenaron respuestas inmediatas de otros países, que implementaron contramedidas en forma de aranceles sobre productos estadounidenses. Esto generó tensiones comerciales que llevaron a negociaciones y acuerdos internacionales complejos.

Las relaciones comerciales entre Estados Unidos y potencias como China se habían deteriorado debido a prácticas consideradas desleales como el subsidio a industrias estatales.

En la actualidad, la imposición de aranceles no solo se trata de economía, es una herramienta geopolítica ya que, al elevar los costos de importación, Trump busca debilitar la influencia económica de países considerados adversarios, lo que puede generar una ventaja de recuperación económica para Estados Unidos.

Esto se traduce en una lucha por el dominio global donde las decisiones económicas son reflejo directo del poder político.

¿Un pasado vigente? En la historia, Estados Unidos ha mantenido la aplicación de aranceles como sistema de dominio:

  1. Guerra Civil (1861-1865): En este periodo, se aumentaron los aranceles para proteger la industria del norte. Esto llevó a tensiones con el sur, que dependía más del comercio exterior.
  2. Aranceles Smoot-Hawley (1930): Esta ley impuso tarifas muy altas sobre una amplia gama de productos importados, con el objetivo de proteger la economía estadounidense durante la Gran Depresión. Sin embargo, provocó represalias de otros países y una disminución del comercio internacional.
  3. Guerra comercial con Japón (1980): En respuesta a la creciente competencia japonesa en sectores como la automoción y la electrónica, EEUU impuso aranceles y cuotas a productos japoneses para intentar proteger su industria local.
  4. Aranceles sobre acero y aluminio (2018): Bajo la administración de Donald Trump, se impusieron aranceles de 25% sobre el acero y de 10% sobre el aluminio importado, citando razones de seguridad nacional. Esto generó tensiones con aliados tradicionales y llevó a represalias comerciales.
  5. Guerra comercial con China (2018-2020): EEUU impuso aranceles adicionales a miles de millones de dólares en productos chinos en un intento por abordar el déficit comercial y prácticas comerciales consideradas desleales. China respondió con aranceles similares sobre productos estadounidenses.
  6. Aranceles en respuesta a subsidios agrícolas: A lo largo de los años, Estados Unidos ha impuesto aranceles en respuesta a subsidios agrícolas en otros países. Aduce que estos distorsionan el comercio y perjudican a los agricultores estadounidenses.

El argumento. En la actualidad algunos sectores industriales en EEUU han visto beneficios a corto plazo. Las consecuencias a largo plazo incluyen el aumento de precios para los consumidores y un posible estancamiento en la economía global, razón por la que los expertos advierten sobre una posible recesión si las tensiones comerciales continúan.
La propuesta de Trump se ha definido en temas específicos:

  1. Protección de la industria local
  2. Aumento del empleo
  3. Reducción del déficit comercial
  4. Incentivos para negociaciones comerciales
  5. Impulso a la producción nacional
    Estos beneficios han sido objeto de debate y también han generado críticas por sus efectos negativos, como aumentos en los precios para los consumidores y tensiones comerciales con otros países.
    A medida que las naciones navegan por estas aguas turbulentas, se evidencia que las decisiones económicas tienen repercusiones que van más allá de las fronteras nacionales, ya que afectan la estabilidad del sistema global.

La estrategia continental permanente

Desde la Guerra Fría, Estados Unidos ha ejercido su poder a través de diversas estrategias, incluyendo la proyección militar y la influencia económica. En este sentido, los aranceles son una extensión de esta política imperialista, donde se busca proteger los intereses nacionales a expensas de otros países.

Trump busca retomar y equilibrar la balanza comercial, además de reafirmar el liderazgo estadounidense frente a potencias emergentes como China.

Uno de los argumentos más utilizados para mantener el control es la necesidad de proteger las industrias nacionales frente a la competencia extranjera desleal; sin embargo, este argumento oculta una táctica más profunda: crear un entorno donde las empresas estadounidenses puedan prosperar sin la presión del comercio internacional, lo que es vital para mantener el modelo económico estadounidense, que depende en gran medida del consumismo interno.

La mirada hacia América Latina. La estrategia también tiene repercusiones significativas para América Latina. Los países de esta región han sido históricamente dependientes del comercio con Estados Unidos, y con la imposición de aranceles se crea un ambiente donde las naciones latinoamericanas deben adaptarse a nuevas dinámicas comerciales o arriesgarse a perder acceso al mercado estadounidense, lo que puede llevar a una mayor dependencia económica y política del imperio estadounidense.

Las reacciones internacionales ante los aranceles han sido variadas, desde negociaciones comerciales hasta la búsqueda de nuevas alianzas estratégicas entre naciones que se sienten amenazadas por las políticas proteccionistas. En América Latina, algunos países han comenzado a explorar acuerdos bilaterales o regionales que les permitan diversificar sus mercados y reducir su dependencia del gigante del norte.

La economista y analista internacional Judith Valencia expresó, en una entrevista en Análisis Situacional, que Trump está tratando de desintegrar el proceso de globalización para que Estados Unidos vuelva a ser de nuevo el país de la inversión y la hegemonía del capitalismo.

“La estrategia de expansión occidental siempre ha irrespetado a los pueblos: imponer condiciones, imponer situaciones, exterminio contra todos los habitantes originarios que no se sentía incluidos; no eran pueblos presentes, sino que eran pueblos realmente esclavizados en base a toda una estructura capitalista del tiempo de la posguerra”, dijo en el programa que transmite Oscar Schémel.

Detrás de esta política hay una visión clara: mantener la hegemonía continental frente a desafíos emergentes y asegurar que Estados Unidos siga siendo un actor dominante en el escenario global.

Ver fuente