24 abril, 2026
De San Remo a Caracas

Este artículo se iba a llamar “Universidad cómplice” y luego de algunas cavilaciones “El futuro y la educación”. El primer título respondía a una continuidad del escrito de la semana pasada sobre las empresas que hacen “tesis de grado a la medida del cliente”, viejo escándalo en el que la comunidad educativa siempre ha tenido mucho que ver. El segundo nombre era para ofrecer mi punto de vista sobre cómo la educación, desde la filosofía del pensador español-salvadoreño Ignacio Ellacuría, es la única vía para forjar un futuro con base en realidades y no ficciones.

Sin embargo, pensé bien el estado de la cuestión y cuál es realmente su centro o ejemplo paradigmático, y me topé con la falta absoluta de pensamiento crítico en nuestras universidades y cómo la inteligencia artificial (IA) aprovecha ese vacío intelectual para hacer de las suyas: pensar por otros.

Las empresas “de tesis” y la IA llegan como panaceas en lugares donde se pasea campante la falta de categorías, paradigmas, teorías y métodos. En fin, en la ausencia total de saberes realmente universitarios. Estos existen, pero gran parte del estudiantado no los hace suyos, no los asimila y, por tanto, no los usa. Es por ahí, por esa grieta o, más bien, gran boquete, por donde se cuela el facilismo y la estafa académica. Quienes asisten a los servicios de “tesis a la medida” invocan en silencio el mismo principio de quienes usan la IA: no pienso porque no sé cómo hacerlo.

La crisis es más grave porque la universidad no sabe resolver un problema del cual no es responsable: la exigua competencia académica de los estudiantes que ingresan. Hoy en día, a la inexistencia de pensamiento crítico en nuestras instituciones se suma la llegada de centenares de miles de jóvenes con grandes deficiencias para enfrentar los retos de formarse como profesionales.

Es allí donde Ellacuría brinda una respuesta desde su filosofía de la realidad histórica. Existen las potencialidades en nuestra juventud, pero para que esa potencia se convierta en posibilidad real hay que acelerar un proceso de capacitación y así modificar las condiciones materiales que permitan construir el futuro que aspiramos. En otras palabras, solo una educación de calidad, en las etapas tempranas de nuestros connacionales, hará posible los profesionales que requiere la República. Eso sí, sin IA.

IG: @ajnunez_profesor

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