Pedro Almodóvar, excéntico y grandioso
Con cabello blanco, aspecto radiante y pocas arrugas, Pedro Almodóvar sopló 75 velitas el pasado 25 de septiembre. Pero su cumpleaños parece minúsculo al lado de la emoción que dijo sentir al recibir el Premio Donostia que le entregó el Festival de San Sebastián, un reconocimiento a su larga y fructífera carrera que lo ha llevado a ser considerado el cineasta español más reconocido internacionalmente.
“Nunca pensé en mi talento. Sí pensé que tengo una vocación”, reconoció el realizador al recibir su laurel. “El cine me lo ha dado todo… Para mí el cine es una bendición o una maldición, no intuyo otro tipo de vida que el de escribir y dirigir sin pausa”, agregó el también músico.
“Creo que este oficio es el mejor del mundo y que merecía la pena que yo me entregara a él sin limitaciones”, resaltó la mente maestra detrás de ‘La habitación de al lado’, película que protagonizan dos grandes de la industria del cine: Tilda Swinton y Julianne Moore, y que recibió una histórica ovación de 17 minutos en la pasada edición de la Mostra de Venecia.
Primeros pasos
Nacido en Calzada de Calatrava, La Mancha en 1949, el realizador no se sintió completamente libre hasta la caída de Franco, en 1975. Fue en ese momento cuando dio inicio a su arte y rienda suelta a su creatividad e identidad. Desde entonces, su mensaje ha repercutido en el cine y la cultura universal.
Su madre, Francisca “Paquita” Caballero (1916-1999), es la auténtica chica Almodóvar, pues influenció su genio en gran medida y hoy día sigue siendo la inspiración para su talento y un personaje que no pasa de moda y que nunca se cansa de retratar: el de la mujer. No por nada, tanto ella como Agustín, su hermano menor y socio fundador de su compañía productora El Deseo, han tenido diversos cameos en varios de sus filmes.


Criado por mujeres
“Aún sigo pensando mucho en la infancia y yo tenía mucha mejor relación con mi madre que con mi padre. Para mí, desde muy pequeño, el hombre siempre representaba la autoridad, y la autoridad es algo que a mí me ha puesto siempre un poco nervioso, y yo creo que por eso rechacé desde muy pequeño el mundo y el universo masculino, entonces fue cuando me refugié en el universo femenino. Yo recuerdo mi primera y segunda infancia siempre rodeado de mujeres, muy fuertes ellas, de pueblo, rurales, pero sin prejuicios. Verdaderamente yo creo que mi educación se la debo a ellas”, destaca el director en el documental “The Story of Cult Films: All About My Mother (A Pedro Almodovar Film)“.
En cualquiera de sus circunstancias de vida, afortunada o desdichada, alegre o triste, pobre, clase media o rica, como un personaje principal o secundario, la mujer siempre está presente en sus historias. Incluso si escogieron serlo ya de grandes.
Tiene con qué y lo sabe
Almodóvar es alguien que derrocha confianza y seguridad en sí mismo y eso se nota en su forma de hablar y expresarse personal y artísticamente. Tal vez por eso es que ha llegado tan lejos, ya que desde un principio supo muy bien que se dedicaría a contar historias.
Semejante repertorio cinematográfico no es producto de estudios superiores, pues él es orgullosamente un creador que se valió de pura voluntad, sus vivencias e inventiva.
“Yo no he ido a la universidad, soy una persona autodidacta; sin embargo, mi obra es estudiada aquí exhaustivamente”, dijo emocionado en su discurso de aceptación del reconocimiento de doctor honoris causa en Artes entregado en 2009 por la universidad de Harvard.
Pero no solo es materia de estudio en la prestigiosa casa de estudios de EE UU, sino que su lenguaje cinematográfico único es igualmente un curso en las universidades de Manchester y Oxford, en Inglaterra.
De gustos caros
Vivaz, dinámico y bastante atrevido, Pedro no se atropella al hablar, sino que se toma el tiempo para expresar sus ideas y gesticula bastante con sus manos.
Asimismo, este divo del cine de manos pequeñas es vanidoso y no viste a sus actores y actrices con cualquier “trapo”. Armani, Chanel, Dolce & Gabbana y Jean Paul Gaultier son solo algunas de las casas de lujo con las que ha colaborado.
“Cuando das con lo que le va al personaje, a partir de ahí el actor empieza a funcionar, necesita verse como va. La ropa es un elemento importantísimo, al menos para mí. Puedes hacer películas con bajo presupuesto, ser muy naturalista, pero no es particularmente mi estilo, digamos”, espetó en una sesión de “Life in looks” con Vogue.
Su vínculo con el rojo
Uno de los rasgos más representativos en la obra del manchego es su tremenda inclinación por emplear el color rojo en la escenografía, pero principalmente en el vestuario de los chicas y chicos Almodóvar. Es casi imposible concebir a ese hombre sin pensar en el color de la pasión. En un escrito publicado en la revista Architectural Digest, explica lo que para él significa ese tono.
“En mis películas yo lo he usado muchísimo, el color rojo, si una mujer sale a la calle de noche debes vestirla de rojo. No es un color para tímidos sino para hombres y mujeres de carácter. El rojo es el color de lo exagerado, lo extremo, la muerte, la pasión, el fuego, el deseo, los labios de mujer. El rojo es también el color del dolor y de la locura. Y según la cultura china, es el color de los condenados a muerte. Con lo cual es como decir que es el color de lo humano”, señala.
Galardones y sus mejores filmes
“Todo sobre mi madre” con la argentina Cecilia Roth, Penélope Cruz, Marisa Paredes y Antonia San Juan le valió el Óscar a la Mejor película extranjera en el 2000; mientras tanto, por “Hable con ella” obtuvo la estatuilla al Mejor guion original. Con estas dos cintas y “La piel que habito” son en total tres premios BAFTA.
Asimismo, “Mujeres al borde de un ataque de nervios” con Carmen Maura, Rossy de Palma, María Barranco y Antonio Banderas es un metraje muy especial en su repertorio, pues fue el que lo catapultó a la fama. En 1988 obtuvo el Goya a Mejor película y guion original. Conjuntamente, obtuvo una estatuilla a Mejor director y película por “Volver” de 2006 con Penélope Cruz en esos galardones.
Sin embargo, luego de 23 filmes y múltiples cortometrajes, recientemente recibió el León de Oro, el máximo galardón en el Festival de Cine de Venecia, por “La habitación de al lado”, su primer largometraje en inglés.
Excéntrico, mítico y extravagante es Pedro Almodóvar, el realizador de los realizadores que esconde una sorpresa en cada uno de sus proyectos, los cuales considera como su vida entera. “Todo lo que tengo pertenece a mis películas, empezando por mí mismo”, comunicó en una oportunidad.
