Ovnis: ¿equipos de espionaje, alienígenas o simple basura flotante?
La palabra Ovni se ha convertido en tendencia de redes sociales, en titulares y en motivo de trabajos de investigación de los medios de comunicación que consultando a “expertos” y otros no tanto, busca exprimir este boom.
El auge de este término -que es producto de la conjunción de las primeras letras de la definición de Objeto Volador No Identificado-, ha tenido como principal protagonista para su posicionamiento al Gobierno de Estados Unidos que, tras derribar un “globo chino” al que señalaron de “espía”, en voz del portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, anunciaron el hallazgo de un Ovni en su espacio aéreo en el estado de Alaska.
Posterior a este primer anuncio, se informó el avistamiento e igual acción de derribo contra otros dos Ovnis en el espacio aéreo de Michigan y Canadá, siendo este último anunciado por el primer ministro Justin Trodeau, quien precisó que los aviones canadienses y estadounidenses fueron revueltos y un F-22 estadounidense disparó con éxito contra el objeto.
“Las fuerzas canadienses ahora recuperarán y analizarán los restos del objeto”, aseguró al tiempo que agradeció a la Norad (Mando Norteamericano de Defensa Aeroespacial por sus siglas en inglés) “por mantener vigilancia sobre América del Norte.”
¿Qué es el Norad?
El Norad es un organismo creado por los Gobiernos de Canadá y EEUU con el objeto de garantizar la defensa y el control aéreo en toda Norteamérica. Su nacimiento se remonta a los años 60 y obedeció principalmente a proveer de equipos de vigilancia del espacio aéreo en el escenario de la guerra fría que libraban Estados Unidos y la Unión Soviética.
Dotado con una red de radares de alerta temprana distribuidos a lo largo y ancho del territorio que alberga a Canadá y Estados Unidos, este organismo ha sido objeto de escandalosos incidentes que llegaron a poner al mundo bajo la amenaza de un cataclismo nuclear como fue el acontecido el 9 de noviembre de 1979, donde producto del fallo de sus supercomputadores, generó una falsa alarma que se extendió en varias bases de la Fuerza Aérea estadounidense alrededor del mundo y ocasionó que los bombarderos del Pacífico fueran puestos en el aire con armamento nuclear.
Ha sido este organismo el que ha detectado estos objetos, luego que Estados Unidos decidiera incrementar la vigilancia de su espacio aéreo tras el hallazgo del “globo chino” en los cielos de Montana, tal como lo informó la subsecretaria para la Defensa Nacional y Asuntos Hemisféricos de EEUU, Melissa Dalton, lo que explica «en parte» el incremento de los objetos detectados en los últimos días.
Este argumento de Dalton fue secundado por la portavoz de la Casa Blanca, quien sostuvo que «una de las razones por las que vemos más es que los buscamos más».
¿Espionaje con Ovnis?
En la era de las tecnologías, la suposición de que estos objetos sean parte de la artillería de espionajes de las superpotencias ha sido ridiculizada en redes sociales y por algunos “expertos” que sostienen la tesis de que se trata de aeronaves alienígenas.
“¿Para qué eso si tienen satélites?”, es la pregunta que se hacen todos los que descartan la posibilidad de que se trate de espías, respuesta que puede ser asociada a lo económico y la necesidad de cercanía con el territorio para captar comunicaciones, etc.
Esta tesis de “espionaje” ha dejado de cobrar fuerza tras la admisión de Estados Unidos en torno a que no se hallaron elementos que ubiquen a los Ovnis como parte de aparatos espías y se descarta que sean de origen chino.
“Todo indica por ahora que no se trata de artefactos chinos”, dijo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, declaración que se sumaba a la que días antes había realizado su honóloga de la Casa blanca Karine Jean-Pierre descartando la posibilidad de que se tratase de un artefacto extraterrestre.
¿EEUU espía al mundo?
Anterior a esta revelación del Gobierno estadounidense, desde China se informó la detección de un Ovni en su territorio cerca de la costa oeste el cual procederían a derribar.
A través de un comunicado de la Oficina de Desarrollo Marino de Qingdao se precisó que el objeto estaría acariciando el Mar de Bohai, en la provincia de Sahndong.
«Si caen escombros alrededor de su bote, ayude a tomar fotografías como evidencia. Si las condiciones lo permiten, ayude a salvar los restos», era el exhorto que las autoridades chinas hicieron a pescadores de la zona.
A la par del anuncio de este hallazgo, el Gobierno chino desestimó la acusación de espionaje realizada por Estados Unidos, y reveló que al menos 10 globos estadounidenses han incursionado en territorio del gigante asiático desde enero de 2022.
«No es nada raro que globos de Estados Unidos entren ilegalmente en el espacio aéreo de otro país», afirmó el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Wang Wenbin, en una comparecencia ante los medios donde pidió al Gobierno estadounidense evitar estas acciones que podrían derivar en una confrontación.
“Estados Unidos debe reflexionar y cambiar de actitud antes de incitar a la confrontación, calumniar y acusar a otros», exhortó Wenbin.
Esta develación por parte del Gobierno chino toma fuerza con el avistamiento de globos en Uruguay que han sido adjudicados a China, pero que a la fecha no se han presentado pruebas que ratifiquen estas acusaciones.
¿Cortina de humo?
Los avistamientos y la alarma que ha generado en la opinión pública estadounidense las informaciones derivadas desde Washington, tuvieron mayor connotación tras las declaraciones del jefe del Comando Norte de la Fuerza Aérea, Glen D. VanHerck, quien al ser interrogado sobre la posibilidad de origen alienígenas de los Ovnis señaló que “yo no he descartado nada”.
Por coincidencia o planificación este maremágnum de noticias sobre los Ovnis se suscitó en medio de lo que ha sido calificado como el peor desastre químico en territorio estadounidense, cuando un tren que transportaba cloruro de vinilo se descarriló e incendió liberando gases tóxicos y el derrame que supondría la contaminación del aire, tierras y afluentes de agua dulce de la zona este del estado de Ohio por lo que se ordenó la evacuación de los residentes.
“Se sabe que se han liberado y se siguen liberando” al aire, al suelo y a las aguas superficiales sustancias químicas como cloruro de vinilo, acrilato de butilo, acrilato de 2-etilhexilo y éter monobutílico de etilenglicol, explicó la Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA, por su sigla en inglés).
Aunque afirman que no se habían detectado “niveles preocupantes” de contaminación, el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos advirtió que la sustancia tiene propiedades que pudieran derivar patologías terminales en la sangre, los pulmones o el hígado si se respira por un tiempo prolongado.
«East Palestine, Ohio, está atravesando por un desastre ecológico porque las autoridades hicieron estallar los vagones de descarrilamiento del tren que transportaban productos químicos peligrosos y la prensa está siendo arrestada por tratar de contar la historia. ¡Oh, pero los ovnis! ¿Qué está pasando?», escribió en Twitter la representante republicana Marjorie Taylor-Greene, sembrando la tesis de desvío de la atención intencionada hacia los avistamientos para silenciar esta catástrofe química que aún sigue sin determinarse su impacto ambiental.
Otra de las teorías conspirativas que ha surgido alrededor de estos tan publicitados avistamientos, ha sido la necesidad de desviar la atención en torno a la denuncia realizada por el periodista Seymour Hersh, quien luego de investigar halló indicios que ubican a Estados Unidos como el planificador y ejecutor de la voladura del gasoducto ruso-europeo Nord Stream.
«Desearía que fueran extraterrestres, pero no son extraterrestres, es solo pánico inducido artificialmente, una molestia atractiva (que llama la atención), asegurando que los reporteros de seguridad nacional sean asignados a investigar tonterías de globos, no presupuestos o bombardeos (de los gasoductos Nord Stream)», escribió el exempleado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA por sus siglas en inglés y de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en ingles), Edward Snowden.
Esta acción que podría significar un acto de guerra contra la Federación de Rusia, no ha sido objeto de pronunciamientos por parte de las autoridades estadounidenses cuyos voceros solo se han limitado a señalar avistamientos de Ovnis e “informar” que siguen buscando indicios que señalen cual es el objeto de estos artefactos.
¿Solo es basura?
En medio de las especulaciones en torno a los orígenes y finalidad de estos Ovnis, el Gobierno de Estados Unidos ha sumado al descarte de que se trate elementos espías, que su origen sea chino.
El lunes ya Kirby había tenido una nueva aparición donde había explicado que, al menos aparentemente, los aparatos no contaban con mecanismos de propulsión propios, sino que se movían a merced del viento.
Entretanto, en nueva aparición este martes, la portavoz del Casa Blanca ha insistido en que no hay tampoco indicios de que pertenezcan a los servicios de inteligencia de otros países y acotó que podría tratarse de equipos de investigación científica y estrategias publicitarias de empresas.
“No se descarta la posibilidad de que se trate de globos simplemente vinculados a entidades comerciales o de investigación y, por tanto, benignos. Eso muy bien podría ser, o podría surgir, como una explicación principal aquí”, ha señalado Karine Jean-Pierre en una declaración que podría marcar el fin de esta historia que mantuvo a la humanidad con la mirada al cielo y que se movió entre hipótesis de espionaje y vida extraterrestre, pero que todo apunta, se trató de un globo mediático alimentado por las teorías que el Gobierno de Estados Unidos tejió alrededor de basura flotante.
ultimasnoticias.com.ve
