22 abril, 2026
Oscurantismo gringo - Últimas Noticias

Estados Unidos es una nación que muestra diversidad de paradojas y grandes contradicciones. Y como metrópoli imperial, todo lo que allí sale al aire termina siendo del dominio público internacional.

Lo que sucede en territorio gringo resulta, quiérase o no, ampliamente publicitado por la misma red de medios masivos de información que por décadas le sirvieron para afianzar su poder. Hoy día esos mismos instrumentos de dominación cultural sirven para ilustrar su evidente tendencia hacia la decadencia y el oscurantismo.

Como si en una máquina del tiempo se tratara los ultrosos del Partido Republicano, cabalgando sobre la crisis económica, el aumento del desempleo, la desesperanza, el racismo, la xenofobia y la intolerancia, regresan a los orígenes de la Revolución Industrial, años en el que el trabajo infantil era socialmente aceptado. Mano de obra fácilmente explotable, sin límites de horarios y sin riesgos de organización.

Tal vez por esas razones es que los “legisladores y gobernadores republicanos lideran la formulación de leyes que incentivan el trabajo infantil en diferentes entidades federales”, según puede leerse en una nota publicada el viernes pasado en el portal de Últimas Noticias.

Los defensores de estas medidas alegan la creciente escasez de personal, argumento curioso en un país que desde 2019 ha expulsado oficialmente casi 3 millones de inmigrantes, cifra también alcanzada por Barack Obama.

Las sombras de los sectores más reaccionarios estadounidenses se ciernen también sobre la cultura y las artes y la libertad de expresión y pensamiento. No se salvan ni las imágenes en textos escolares del David de Miguel Ángel, calificado recientemente como ofensivo y pornográfico.

La neocensura republicana apunta, como un rifle hacia la diana, en contra de contenidos que traten temas relacionados con la educación sexual, identidad de género, etnias y razas.
Una ley aprobada por Ron DeSantis, gobernador de Florida, precandidato republicano (rival de Donald Trump) a las presidenciales de 2024, prevé penas de prisión a quienes naden en contra de esa corriente.

En 2022 las peticiones de retiro de libros sumaron 2.571 títulos, el doble registrado en 2021. En Missouri se prohibieron 315 libros, y Utah y Carolina del Sur retiraron más de 100 títulos cada uno. Sin embargo, no todo parece estar perdido en la tierra de Mark Twain, Jack London, Naom Chomsky y Bernie Sanders. Leo en Página 12 que el secretario de Estado de Illinois, Alexi Giannoulias, ha presentado una iniciativa de ley para que las librerías que censuren libros pierdan fondos estatales.



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