23 abril, 2026
Derrotamos el fascismo - Últimas Noticias

Reconocidos expertos militares de Occidente ya están admitiendo de manera pública o a puertas cerradas que la derrota militar de Ucrania es cuestión de tiempo. Ya nadie cree en aquella mentira que Ucrania sería capaz de derrotar a Rusia, mediante una colosal ayuda militar y financiera de todo el Occidente colectivo y un gigantesco paquete de sanciones para hacer colapsar la economía rusa. A Ucrania fueron enviadas las mejores armas y expertos militares de la Otan, así como miles y miles de mercenarios.

Todo esto ha fracasado. Rusia ha retomado la iniciativa estratégica y avanza en todos los frentes sin que nada la pueda detener. Ucrania presenta una economía arruinada, millones de emigrados, ríos de sangre derramados de su población económicamente activa. Según el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, Valery Gerasimov, las Fuerzas.

Armadas de Ucrania han perdido hasta ahora alrededor de un millón de muertos y heridos. Para cualquier mente sensata, sería la hora de parar este sangriento conflicto, y no debería existir otra alternativa que negociaciones de paz. Pero Occidente sigue presionando a Ucrania para que continúe la guerra, ahora parece que su meta es que muera “hasta el último joven ucraniano”. Presiona al régimen nazifascista de Kiev para que apruebe la ley que permita movilizar a jóvenes ucranianos entre 18 y 25 años de edad. La parte ucraniana se había resistido porque sabe que esa medida será profundamente impopular.

El presidente francés, el payaso Macron, llamó incluso a un voluntariado militar en Francia a jóvenes desde los 18 años, y todo con el objetivo de presionar al régimen ucraniano para que lleve al matadero a la flor de su juventud para que Occidente pueda apropiarse mejor de los recursos de Ucrania. Se ha dado a conocer que Occidente ha gastado cerca de 200 mil millones de dólares en este conflicto militar. Cifra que se hubiera podido invertir en un mejor nivel de vida de los ciudadanos occidentales. Pero las élites occidentales no defienden los intereses de sus ciudadanos, ni les importan las vidas ucranianas, sino que pretenden una apropiación y repartición colonial de lo que quede de una Ucrania muy debilitada.

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