30 julio, 2026
¡Urge cambiar el modo de vida! parte II

En el anterior artículo, la primera parte  de la reflexión se inició con cuatro preguntas, todas vinculadas con los riesgos de los fenómenos naturales que ya los científicos advierten, pero contrario a lo que se pueda creer son preguntas dirigidas no solo para los gobiernos públicos, sino también para los gobiernos privados, entendidos como todas aquellas personas o profesionales que deben tomar decisiones, dirigir con conocimiento a colectivos, cualesquiera que sea el rol que desempeñen, ya sea como líder o lideresa de familia, ejecutivo/ejecutiva de  empresa, incluso hasta a nivel personal. 

Se enumeraron algunos riesgos, que ya se sabe qué son y que ocurrirán solo que no se sabe cuándo precisamente y con cuál intensidad.

En esta oportunidad, se agregan algunos riesgos más para completar el cuadro:

El Calentamiento Global y el Cambio Climático

Previamente es bueno aclarar algunos puntos:

La variación del clima del planeta  es natural, se experimenta con  el día y la noche, con las estaciones anuales del clima, con los periodos glaciares e interglaciares dentro de las eras glaciares de la Tierra. 

Mientras, científicamente hablando, a unas se les llama variaciones meteorológicas  o variaciones estacionales a las variaciones que persisten por décadas, miles y millones de años se les denomina “Cambio Climático” , todas, forman parte de la dinámica natural de la tierra debido a su movimiento cósmico.

Por otro lado, el efecto invernadero forma parte del Cambio Climático, en el periodo interglacial por los movimientos de la órbita terrestre la incidencia de los rayos del Sol en el Hemisferio Norte calientan los océanos, éstos liberan el CO2 almacenado, los cuales, a su vez, son retenidos en la atmósfera creando el efecto invernadero, que actúa como amplificador,  aumentando la temperatura, esta nueva temperatura retroalimenta este proceso natural hasta alcanzar una temperatura de equilibrio. Como resultado, se estabiliza el clima permitiendo el desarrollo de la vida humana, como en los últimos 11.700 años. Estamos en el periodo interglacial llamado Holoceno.

El problema actual es que la acción humana -antropogénica- ha acelerado e intensificado este aumento de temperatura, rompiendo el equilibrio, que a su vez intensifica y aumenta  la frecuencia de los desastres naturales, amenazando llevar al mundo a un punto de no retorno climático, un nuevo equilibrio que afectará toda la vida en el planeta, no solo el clima sino también la geografía.

En tres décadas, ¿qué ha cambiado? 

Desde la Cumbre de la Tierra celebrada  Río de Janeiro, Brasil en 1992, donde se crea la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC o UNFCC, por sus siglas en inglés), con la primera Conferencia entre las Partes (COP) celebrada en 1995 en Berlín, con la creación del Protocolo de Kioto en 1997, en la COP3 y el Acuerdo de París, en el 2015, en la COP21, se han fijado los compromisos y las acciones de los gobiernos de los países del mundo para la reducción de emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y para la adaptación a los impactos del Cambio Climático. 

Mientras, sigue cambiando el clima, se aceleran las tendencias,  las emisiones de GEI registraron un máximo en el 2024 y las temperaturas promedio del planeta en el 2023 y 2024 alcanzaron los 1,5°C. 

En cada reunión  los compromisos son reajustados.

En enero del 2025 Estados Unidos anunció a la ONU su salida del Acuerdo de París, desde el 27 de enero de 2026 está oficialmente fuera, se repite la historia, el protocolo de Kioto lo firmó pero nunca lo ratificó el senado. El presidente Donald Trump, inició su segundo mandato  revirtiendo todas las medidas tomadas por el gobierno anterior relacionadas con la transición a Energías limpias. 

Todo indica que lo mejor es prepararse para los impactos de este  cambio global. Podría decirse que los intereses geoeconómicos y geopolíticos se imponen frente al medioambiente y la vida en el planeta. Se seguirá cazando ratones, por lo menos ese es el modo de vida -producción y consumo – que no cambiarán  las primeras economías del mundo.

Y mientras tanto, los efectos 

*.-“En España las llamas han arrasado 25.000 hectáreas al oeste de la capital..

.en el suroeste de Francia, el fuego amenaza la metrópoli de Burdeos tras consumir 42.000 hectáreas de vegetación…325.000 personas han sido evacuadas” (26-7-2926, Últimas Noticias)

*.-“Global heat stress intensification and 

its expanding footprint on the human 

population

El calentamiento global está provocando olas de calor extremas más frecuentes e intensas.”

5.700 millones de personas en el mundo experimenta al menos 90 días de estrés térmico y 1.800 millones al menos un día de estrés térmico extremo.(22-6-2026, Rebecca Emerton et al, Nature Climate Change)

*Las olas de calor han aumentado tanto que ya están causando más de 500.000 muertes al año…Aquí en Brasil hay [entre] 10.000 y 14.000 muertes al año…” Carlos Nobre (21-7-2026, Entrevistas, RT en español)

*-En el 2025 la emisión de GEI llegó a máximo (Ibíd)

*-”Si [la deforestación de la Amazonía] llega a estar entre el 20% y el 25% y se llega a los 2°C [por encima de la temperatura promedio preindustrial] vamos a perder entre el 70% y 77% de la Amazonía” Carlos Nobre (Ibíd)

¿Habrá que acostumbrarse a estas noticias?

33 Riesgos Globales, es como mucho 

El Foro Económico Mundial (FEM) pública y  presenta en su vigésima primera edición el Informe de Riesgos Globales. Un trabajo que lleva realizándose por más de dos décadas, es el resultado de la integración de: la Encuesta de Percepción de Riesgos Globales (GPRS, Global Risks Perception Survey) realizada a 1.300 expertos  de empresas, gobiernos, academia, organizaciones internacionales, sociedad civil; la Encuesta de Opinión Ejecutiva (Executive Opinión Survey, EOS) realizada por el Foro Económico Mundial a 11.000 ejecutivos de 116 economías para saber cuál es el riesgo que prevén más severo en los próximos 2 años para su país; y finalmente, se integra con la perspectiva de 161 expertos de los Centros de Expertos del FEM para elaborar una prospectiva  y soportar el análisis de los datos levantados en la encuesta. (WEF Global Risk Report 2026).

Estos 33 Riesgos se clasifican por orden de severidad para el presente año, para los siguientes dos años y para los siguientes  diez años.

En la pregunta de la encuesta sobre cómo ve el futuro en el corto plazo (2 años) y el el largo plazo (10 años) el 50% y 57% de los encuestados, respectivamente, eligió entre “Preocupante y elevado riesgo de crisis global” y “Se avecinan riesgos catastróficos a nivel mundial”.

En la clasificación de relevancia o gravedad de los 33 riesgos para este 2026, los riesgos ambientales han bajado de posición, los dos primeros son Geopolíticos: “Confrontación Geoeconómica” y “Conflicto armado de base estatal”, el tercer lugar lo ocupa el riego natural o medioambiental “Evento Climático extremo”, los demás riesgos medioambientales  ocupan las posiciones 13, 14, 21, 24 y 27 y corresponden a “Cambios Críticos en los Sistema de la Tierra”, “Escasez de Recursos Naturales (agua y alimentos)”,  “Pérdida de la Biodiversidad y Colapso de Ecosistemas”, “Contaminación” y “Desastres Naturales no relacionados con el Clima”, respectivamente .

“Se está restando prioridad a las preocupaciones medioambientales” indica el informe.

Esta opinión del Informe se matiza luego cuando los encuestados, en casi tres cuartas partes, señalan, para la década 2026-2036, a la categoría de los riesgos medioambientales, que agrupa los seis riesgos medioambientales antes mencionados, como turbulenta y tormentosa.

A modo de hipótesis:

“De 33 riesgos globales, 27 son generados por el hombre y 6 son del medio ambiente (de la naturaleza); 27 son consecuencia de su modo de vida”; el humano también incide con sus acciones en el agravamiento de los riesgos medioambientales.

Las burbujas de realidad construidas en las ciudades amuralladas, en la dimensión de Realidad Alterna Global en Línea, ¿cuánto más aguantarán?

En este panorama, ¿Qué hacer para evitar el colapso inminente? 

La respuesta para la próxima parte.

Ver fuente