13 junio, 2026
Banca Sombra - Últimas Noticias

La IA también puede contribuir en el diseño de modelos predictivos avanzados para anticipar eventos climáticos extremos y proteger las infraestructuras e instalaciones de servicios comunitarios de las condiciones climáticas extremas, a fin de garantizar que funcionen para la comunidad.

La instrumentación de la IA al servicio de la gestión pública requiere de afrontar retos y desafíos, como la adopción de modelos pequeños y especializados SLM (small language models), compatibles con Edge AI (IA en el borde), que permitan el procesamiento de datos en tiempo real y el análisis de información, sin depender constantemente de la infraestructura en la nube.

Por otra parte, es imprescindible  estandarizar y unificar las distintas bases de datos públicas, con el propósito de fortalecer la infraestructura de datos públicos, bajo un único y seguro protocolo digital, que garantice el suministro de información de manera oportuna con calidad y eficiencia.

Sin embargo, desde la perspectiva estructural, la adopción de tecnología, así como la instrumentación de una estrategia coherente de adopción de tecnología (software y hardware), sigue siendo lenta y heterogénea, lo que implica para algunos entes públicos un verdadero desafío técnico de integración; a lo cual se suma la falta de capital humano especializado y a una actitud de resistencia al cambio de la fuerza laboral que trabaja dentro de las instituciones públicas.

Otro escollo a considerar es la sostenibilidad ambiental; el desarrollo de centros de datos necesarios para la IA plantea situaciones complejas de carácter socioambiental, condicionando su desarrollo a la activación de protocolos inspirados en la “IA verde”, así como la computación más eficiente.

Todo lo anterior debe estar asociado a un claro marco normativo, que permita la gobernanza asociada a un código de ética que garantice su uso y transparencia, a fin de mantener la soberanía tecnológica, de manera de que se convierta en una herramienta estratégica de importancia para la gestión pública.

Por ello, el éxito de la adopción de tecnologías de punta para una transformación digital está en función de la innovación de una IA “añadida” a una IA “nativa”, que fortalezca el diseño de las infraestructuras tecnológicas públicas, para garantizar que los datos e información que genere sean el motor de una administración pública más oportuna, eficiente y diáfana.

Ver fuente