11 julio, 2026
Los terremotos alteran la mente infantil

El doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio no solo agrietó paredes y calles del  país; dejó un impacto duradero que se instaló en la mente de los más jóvenes en las zonas afectadas.

Los psicólogos de emergencias explican que un evento de esta magnitud rompe de golpe el chip de seguridad que todo niño necesita para crecer tranquilo; desata cuadros de estrés agudo que, si se dejan pasar, se convierten en trastorno de estrés postraumático.

En la actualidad el gran reto para los padres es saber leer las señales, que cambian mucho según la edad.  Con los más pequeños, el trauma se nota porque retroceden en cosas que ya dominaban: se vuelven a orinar en la cama, les da miedo dormir solos, lloran si la mamá se les despega un segundo o pegan un brinco con cualquier ruido fuerte, pensando que la tierra va a volver a temblar.

Con los adolescentes la cosa es distinta y más difícil de ver, porque el miedo se disfraza: se ponen extremadamente apáticos, se aíslan en el cuarto, andan de mal humor por todo o se les va el hambre y el sueño. El peor error de los adultos es pensar que ellos no se enteran de nada o que se les va a pasar solo.

Ante esta realidad, el Centro Comunitario de Protección y Desarrollo Estudiantil ha destacado que la atención psicológica de los más jóvenes es una obligación legal y humana tan urgente como darles comida, agua o un techo donde quedarse.

El trato a la salud mental es esencial para determinar los próximos años de vida que afecta 60% de la mente infantil.

Recomendaciones

Para bajar los niveles de ansiedad en las casas o en los refugios, Cecodap insiste en aplicar los primeros auxilios psicológicos mediante tres pasos clave que salvan vidas emocionalmente: observar, escuchar y conectar.

Observar significa estar bien pendientes de cuáles jóvenes están en shock, mudos o llorando sin consuelo para atenderlos de una vez. Escuchar implica sentarse con ellos y dejarlos hablar de lo que sienten y conectar es ayudarlos a recuperar sus rutinas, además de saber cuándo la situación supera a la familia y toca buscar corriendo a un psicólogo de verdad.

Cecodap también prendió las alarmas por un peligro que corre la infancia en medio del despelote que sigue a un desastre: la seguridad legal de los niños que quedan separados de sus padres en los hospitales o centros de acopio.

Abel Saraiba, coordinador del Servicio de Atención Psicológica de la organización, ha sido enfático en las redes sociales al exigirle a las autoridades, policías y encargados de refugios ser estrictos con el control de filiación.

Explica que, para ayudar a los niños a superar el impacto emocional de un terremoto, lo más importante es devolverles la sensación de seguridad y estabilidad que el sismo les arrebató.

Explica que es completamente normal que tras un evento así muestren miedo, apego excesivo, irritabilidad o incluso conductas de etapas anteriores, como volver a mojarse en la cama.

Los especialistas recalcan que en los días posteriores, la mejor herramienta para calmar su sistema nervioso es restablecer las rutinas básicas lo antes posible.

Mantener horarios fijos para comer, jugar y dormir, incluso si se encuentran en un espacio temporal o refugio, les devuelve el sentido de orden y predictibilidad. Asimismo, dado que muchos niños no logran expresar el estrés con palabras, se debe fomentar el juego libre, el dibujo y el uso de materiales como la plastilina.

Si en sus juegos o dibujos recrean el temblor, hay que permitirlo, ya que es su mecanismo natural para procesar y asimilar la experiencia.

Brigadas socialistas

El Gobierno nacional, a través del Ministerio para la Juventud, lleva a cabo unas jornadas recreativas junto a la Brigada Solidaria de la Juventud en las instalaciones de los campamentos transitorios de la ciudad de Caracas.

El objetivo central de estas actividades es brindar atención integral y acompañamiento emocional a las familias afectadas, en especial a los niños.

Las jornadas incluyen una variada programación recreativa para los más pequeños, con funciones de marionetas, zanqueros, dinámicas grupales y juegos de mesa como dominó y ludo, además de la distribución de cotufas y algodón de azúcar. Al despliegue también se sumó el movimiento Corazón Urbano, que aportan música y expresiones culturales para los afectados.

Atención a niños neurodivergentes

  • El manejo de niños neurodivergentes tras un terremoto exige priorizar la regulación sensorial y la predictibilidad. El sismo y el caos posterior saturan sus sentidos, lo que puede detonar crisis por sobrecarga o desconexión emocional (shutdown).
  • Es necesario mantener cerca sus objetos de apego y aplique abrazos firmes para calmar su sistema nervioso. La comunicación debe ser concreta y visual; evite los discursos largos y use instrucciones cortas.
  • Es vital permitir sus conductas de autorregulación (stimming), como el balanceo, el aleteo o la repetición de palabras, estas son sus herramientas biológicas para procesar el estrés. Es fundamental rescatar pequeñas rutinas predecibles, además hay que respetar su selectividad alimentaria y tener paciencia ante las regresiones temporales en su desarrollo.
  • Hablar con la verdad es vital para la tranquilidad de los niños y evita el alarmismo.

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