Lluvias causan fallas estructurales en puentes de la autopista en Portuguesa
Tres puentes de la autopista José Antonio Páez en Portuguesa presentan fallas estructurales a causa de las fuertes lluvias, según arrojó una inspección técnica del Ministerio de Transporte junto a la empresa de Vialidad del estado (Vialpo), adscrita a la gobernación.
«Ya tenemos el diagnóstico. Pronto iniciaremos las obras de recuperación», afirmó el gobernador Primitivo Cedeño en su canal de Telegram, al reportar los resultados de la evaluación de puentes, drenajes y pasos elevados en la vía, a la altura de los municipios Araure y Ospino.
Informó que en Araure sufrió daños el puente Guacuy sobre la quebrada de Armo en la salida a Barquisimeto, producto de que «el agua socavó el terreno y rompió los canales de desagüe, pero el muro sigue firme».
Apuntó que en Araure, a la altura del caserío La Tapa, el muro de contención se desplazó 50 centímetros y perdió apoyo por socavación en su base. «Hay grietas verticales y el pavimento presenta hundimientos», indicó.
De acuerdo con Cedeño, en la autopista las lluvias también impactaron contra el puente en el sector La Yaguara en Ospino, provocando el desplazamiento del muro, la inclinación de la losa y dejando «grietas y varillas de acero expuestas».


De igual forma, en la salida Guanare-Barinas, por la carretera vieja (Troncal 05), se detectaron en el puente sobre el río Guanare «fallas estructurales que comprometen la estabilidad de la obra y de la vía», advirtió Protección Civil este martes.
El organismo reportó afectaciones significativas en las juntas de dilatación, sobre todo en la parte media de la estructura, además de desprendimiento del pavimento y exposición del material estructural interno, «lo que genera un incremento en la inestabilidad de la obra».
Protección Civil realizó una inspección técnica de riesgo en el puente con apoyo del Ministerio de las Aguas, y plasmó en un informe detallado los daños y las recomendaciones para la ejecución de acciones correctivas y de mantenimiento que garanticen la seguridad de los usuarios y la integridad de la infraestructura.
El llamado a conductores y peatones es a transitar con «extrema precaución» por la zona y a reducir la velocidad hasta que se realicen las reparaciones.
