Hasta un 50% de los hombres mayores de 40 años padece disfunción eréctil
La disfunción eréctil ha dejado de ser un tema tabú para convertirse en un problema crítico de salud pública que impacta la calidad de vida de millones de hombres en Venezuela y el mundo. Estadísticas globales revelan que esta patología registra una incidencia sostenida que supera el 40% o 50% de la población masculina.
El cirujano urólogo Orangel Pulido advirtió que estas cifras se traducen en una realidad contundente: entre 4 y 5 de cada 10 hombres mayores de 40 años padecerán algún grado de disfunción eréctil, una condición que muchas veces se manifiesta de forma tan leve que el paciente prefiere ignorarla.
El especialista precisó que la patología tampoco discrimina a la juventud, pues en el grupo etario de 20 a 30 años se registra una incidencia cercana al 10%. Sin embargo, aclaró que en estos casos el origen no suele ser mecánico, sino que responde a causas psicógenas ligadas al estrés o a trastornos hormonales.
Frente a la disfunción eréctil de origen vascular —la causa orgánica más frecuente, producida por la obstrucción de los vasos sanguíneos—, la respuesta tradicional de la medicina ha sido el uso de vasodilatadores orales.
No obstante, el doctor Pulido fue enfático al señalar las limitaciones de estos tratamientos. «Estas conocidas pastillas solo enmascaran u ocultan los síntomas por un período transitorio que varía entre las 12, 18 o 24 horas. Al no solucionar la obstrucción de base, el paciente queda condenado a una dependencia farmacológica permanente», explicó.
Reparación celular con ondas de choque
La innovación médica apunta hacia la terapia regenerativa a través de un equipo de ondas de choque focales de la marca transnacional BTL. Pulido, quien es pionero en Venezuela en la aplicación urológica de esta tecnología, detalló que el tratamiento busca resolver la enfermedad desde su raíz vascular.
«El dispositivo emite ondas electroacústicas de alta intensidad en fracciones de tiempo muy cortas, generando un estímulo mecánico sobre el vaso sanguíneo. El organismo interpreta esto como una señal para liberar factores de crecimiento vascular, logrando un proceso llamado neoangiogénesis: la formación de nuevos vasos sanguíneos y la reparación de los ya obstruidos para restituir el flujo natural», subrayó.
Basado en la evidencia de su consulta en el país, el especialista detalló el impacto positivo de la terapia según el nivel de severidad del paciente:
- Leve: Abre la oportunidad de que el paciente recupere su función vascular óptima y prescinda de la medicación oral.
- Moderada: Potencia la respuesta biológica en pacientes que antes respondían poco al fármaco, devolviéndoles la confianza en su vida de pareja.
- Severa: Se convierte en una herramienta crucial antes de tomar la decisión de ir a quirófano, permitiendo postergar la cirugía y retirándole el carácter de urgencia.
El protocolo clínico consta de un promedio inicial de seis sesiones. Posteriormente, a los tres meses, se realiza una evaluación de control para determinar si el paciente amerita un segundo ciclo de tratamiento.
La terapia de ondas es completamente indolora
A diferencia de otras alternativas invasivas, esta tecnología destaca por no tener efectos secundarios ni contraindicaciones absolutas hasta el momento. La terapia es completamente indolora, no requiere preparación previa ni reposo posterior, lo que permite al paciente retomar de inmediato sus actividades cotidianas o laborales.
«El equipo se programa para emitir un estándar seguro de 3.000 disparos lentos por sesión, distribuidos en seis puntos específicos para estimular adecuadamente los vasos. Al alcanzar la meta, el sistema se detiene de forma automática», concluyó Pulido, quien destacó el respaldo de BTL Medical tras su regreso a Venezuela con soporte técnico local y garantías en el país.
