De cuando Kiko encontró refugio en Venezuela
Cada capítulo era una muestra de humor blanco que deleitaba a la chiquillería y también a muchos adultos. Personajes bien delineados e interpretados, expresiones repetidas y situaciones jocosas superaron la modesta producción, para convertir a El chavo del 8 en una serie que trascendió las fronteras mexicanas, causando gran impacto en Hispanoamérica y Brasil, sin envejecer frente a distintas generaciones.
La historia tras bastidores, sin embargo, era menos romántica. El primer capítulo de desamor lo protagonizó Carlos Villagrán, quien, después de siete años, decidió renunciar al programa, en el que daba vida a Quico. La ruptura no fue traumática. Pidió permiso a Roberto Gómez Bolaños, padre de la criatura televisiva, para montar un espectáculo propio. Obtuvo el beneplácito.


Todo cambió, cuando Gómez Bolaños comprobó que Villagrán se adjudicaba la creación del personaje. Aparecieron los puñales. Y el creador del cuento bloqueó el proyecto que su excompañero adelantaba con los ejecutivos de Televisa, haciendo valer su derecho de propiedad intelectual.
Dice la sabiduría popular que siempre, cuando una puerta se cierra, alguna ventana se abre. En este caso, la oportunidad se concretó en Venezuela, donde Villagrán encontró refugio. El primer paso, para evitar algún problema legal, fue cambiar la grafía de Quico por Kiko. Obviedad: suenan igual, pero se escriben diferente.
El guiño de Federrico
La salida de Carlos Villagrán de El chavo del 8 se concretó en 1978. Tres años después, aterrizó en Caracas, para protagonizar su primera serie en el canal de Bárcenas. Niño de papel contó con 49 capítulos, que coescribió con Pompeyo Izquierdo. Lo acompañaron: Elisa Parejo, Honorio Torrealba Jr., Julio Jung, Lourdes Valera, Lucía Sanoja, Romelia Agüero y Simón García.


Después vino Federrico, en un guiño al nombre original del personaje creado por Gómez Bolaños. Al equipo de escritores se sumó Emilio Ramos. Esta producción tuvo mayor presupuesto y un elenco más numeroso, incluyendo a Ramón Valdés, el popular Don Ramón, quien había renunciado por segunda vez al programa original y ya enfrentaba problemas de salud.
Un año después, en 1983, fue el estreno de Las nuevas aventuras de Federrico. Hubo cambio de libretista (Nelson Bolívar) y repitieron figuras como Emilio Lovera, Honorio Torrealba, Maribel Ponte, Martha Piñango, Nancy Soto, Roberto Hernández, Romelia Agüero, Simón García y Virgilia Galindo.
Hace 40 años, el 27 de julio de 1986, apareció en pantalla el primer capítulo de la última serie grabada por Villagrán en Venezuela: Kiko botones, que ocupó el horario de los viernes a las siete de la noche. En esa ocasión, Emilio Lovera fue el encargado de crear los guiones. La despedida fue el primero de diciembre.
Duda
El motivo de las diferencias entre Roberto Gómez Bolaños y Carlos Villagrán es impreciso. En alguna ocasión, el intérprete de Quico declaró haber sido víctima de celos por la popularidad alcanzada.
No obstante, Edgar Vivar, quien dio vida al Señor Barriga, aseguró que a Villagrán le escribían los mejores diálogos, precisamente por el éxito que tenía.
En cuanto al otro punto en disputa -la creación del personaje-, las características psicológicas y la indumentaria fueron trazadas por el autor, mientras el actor le aportó el rasgo singular de los cachetes inflados y la forma de llorar. Algo similar ocurrió con María Antonieta de las Nieves y La Chilindrina. Pero ese es otro cuento.
