Crisol: Theater of Idols trae una dosis de Survival Horror con gusto ibérico
Estamos en una era de transición para el juego indie, una era en donde las estéticas 2D y las escalas miniaturas ya no son sinónimos con el término, sino que gracias a las nuevas tecnologías, equipos más reducidos pueden dar rienda suelta a su imaginación y ambición, juegos como Expedition 33 son solo el comienzo y Crisol: Theater of Idols, desarrollado por Vermila Studios, parece pertenecer a esta nueva camada de títulos indies con grandes ambiciones, esta vez, apoyados por Blumhouse Games.
Crisol: Theater of Idols es un juego que muestra claramente sus influencias, no trata de ocultarlas bajo pretensiones; de la misma manera en que Lies of P, por ejemplo, está claramente inspirado en el trabajo de FromSoftware y los Souls games, Crisol: Theater of Idols se inspira en juegos como Resident Evil 7, Bioshock entre otros, pero logra encontrar su propia personalidad, durante el viaje de Gabriel, nuestro protagonista, a través de los paisajes de Tormentosa.
Tuvimos la oportunidad de estar presentes en un evento privado en donde pudimos conversar con el director ejecutivo de Vermila, David Carrasco, quien amablemente respondió todas nuestras preguntas sobre el título, demostrando pasión por el género del Survival Horror, y deseos de entregar una experiencia de calidad utilizando todo lo aprendido por parte de los grandes del género, pero añadiendo elementos únicos de Vermila.
Crisol: Theater of Idols se nutre de la extensa historia española
Entre estos elementos que hacen único a Crisol: Theater of Idols, se encuentran el uso del folklore español, el uso de arte sacro y demás elementos ibéricos que influencias la estética y el tono del juego, cuyo idioma original es en primer lugar, el español, con las demás localizaciones derivándose de la lengua de Cervantes. Y es que explorar las tétricas zonas del juego y saber que cada elemento está ideado desde un comienzo con el idioma español, es verdaderamente fascinante, pues significados ocultos, juegos de palabras y demás, tienden a perderse un poco en el proceso de localización desde otros idiomas, pero ese no será el caso acá.


Carrasco no explicó como tradiciones religiosas como “La Semana Santa” influenciaron no solo la historia y atmósfera del juego, sino también su estética, lo cual es lo primero en resaltar en Crisol, el cual posee una interfaz gráfica verdaderamente hermosa, casi barroco en la cantidad de adornos que posee y esparciéndose incluso al diseño de los enemigos y hasta las armas, a quien Carrasco compara con relicarios, pequeñas obras de arte dignas de veneración, pero que en el juego sirven para destruir a estas fuerzas que han destruido la isla.
Además, cuenta con la inspiración de otros grandes del género de terror
Fuera de lo estético que sin duda es uno de los puntos fuertes del título, Crisol se maneja de manera muy similar a Resident Evil 7, e incluso llega a implementar una versión propia del mapa introducido en Resident Evil durante el remake del segundo título, en donde podremos saber si hemos dejado algo atrás gracias al color de la zona en el mapa, rojo para cuando aún faltan cosas por recoger y azul cuando no, y también otras maneras de mantenernos al tanto de nuestro progreso en referencia a los múltiples coleccionables que podremos encontrar en cada nivel, los cuales sirven para expandir el lore y mejorar a Gabriel en cuanto a salud, defensa y habilidades de combate.


La exploración guía el ritmo del juego, apoyándose en numerosos puzles de diversa escala y dificultad que ponen a prueba nuestra agilidad mental y percepción espacial. Cada nivel rebosa de detalles que anticipan emboscadas o secuencias intensas, mientras otros expanden el worldbuilding y aportan consistencia al escenario.
Aún tiene chance de mejora antes de su lanzamiento
Sin embargo, en el momento del combate en donde quizás Crisol: Theater of Idols aún tiene cosas que mejorar, sobre todo a nivel de balance en cuanto a las armas se refiere, pues el cuchillo parece ser la opción más eficiente para lidiar con ciertos enemigos, pues Crisol introduce una mecánica bastante interesante, aquella de regenerar munición utilizando la propia vida del jugador, por lo que durante la gran mayoría del juego, el manejar la barra de vida se convertirá en una decisión constante para poder avanzar en el juego.


El balance entre riesgo y recompensa es excelente, pero el tiempo de recarga es quizás demasiado largo y se vuelve un poco complicado en algunos combates en donde hay enemigos numerosos. Además, el feedback de las armas se siente muy débil, los enemigos apenas reaccionan al ser atacados, por lo que manejar grupos de enemigos se siente un tanto tosco. Quizás debería haber más reacción por parte de los enemigos, algún tiempo de aturdimiento que permita abrir espacios entre los enemigos, este aspecto del combate resalta y puede perjudicar el juego en gran medida.
Vermila Studios trae entre manos algo con mucho potencial
Crisol: Theater of Idols a este próximo 10 de febrero como su fecha de salida, así que la espera será corta, pero esperemos Vermila pueda hacer unos últimos retoques al combate antes de salir, pero sin duda, se mantiene como un título de gran potencial que demuestra que equipos no tan grandes pueden hacer cosas enormes si se concentran en su talento y tienen la disciplina para aplicarlo.
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