Cinco edificaciones cayeron en el Terremoto de Caracas del 67
Caracas se adentraba en el ambiente típico de un sábado de la noche. La ciudad aún mantenía el ambiente festivo por su 400 aniversario. La televisión transmitía en diferido la elección del Miss Universo, donde la venezolana Mariela Pérez Branger era una de las favoritas.
En el edificio Mijagual, una estructura de 12 pisos ubicada en la Cuarta Avenida de Los Palos Grandes, considerada una de las torres residenciales más elegantes de la urbanización, se realizaba una fiesta. Una familia celebraba la obtención del título de bachiller de unas de las hijas. En el momento se calcula que había 30 personas, en su mayoría jóvenes estudiantes. Según los vecinos, bailaban al compás de la música de un tocadiscos. Todo cambió de repente, fue el terremoto del 29 de julio de 1967. “Los doce pisos del moderno edificio no solo se estremecieron a causa del sismo, sino que la tierra se tragó los primeros cinco en cuestión de segundos”, así reseñó el diario Últimas Noticias aquel suceso.
Cerca de allí, en el edificio San José, ubicado en la Primera Transversal de Los Palos Grandes, también se llevaban a cabo una serie de reuniones familiares. Dicha edificación protagonizó uno de los capítulos más devastadores y a la vez, milagrosos de aquella noche. A diferencia de otras edificaciones donde no hubo sobrevivientes, de sus escombros emergieron impactantes historias de resiliencia, como la de Judith Avenante, que vivía con su familia en el penthouse. En ese apartamento del último piso la acompañaba su esposo, su hijo y su hija Mónica de apenas dos años de edad. Con el sismo, la estructura se vino abajo en pocos segundos, desplomándose de forma vertical. La plaza del penthouse se deslizó de manera casi horizontal. En medio de la oscuridad y el polvo que dificultaba la respiración, ella quedó abrazada a su hija y fueron rescatadas luego de 20 horas. Fueron las dos únicas sobrevivientes de ese edificio.
En la avenida Ávila de Altamira estuvo el edificio Neverí, de 11 pisos, el cual colapsó totalmente. Una persona que vivía en un edificio cercano relató: “Puedo asegurarle que no hubo griterío en el Neverí; cuando la gente se dio cuenta de que el edificio se caía, no tenían tiempo de gritar. Ya estaba enterrada. Yo vi caer el edificio desde mi apartamento, en el segundo piso. Los que comenzaron a gritar como si con eso trataran de salvar a los que ya estaban enterrados era la gente de los edificios vecinos”. Entre las personas que fallecieron en este edificio se encontraba Mercedes Chocrón Serfaty, hermana del dramaturgo Isaac Chorón. También Ariel Severino, un reconocido escenógrafo uruguayo, actor y pintor que tuvo un papel prominente en el teatro y la televisión en esa década. Los relatos cuentan que tras este suceso su amigo Billo Frómeta dejó de interpretar la guaracha Ariel.
El caso del Palace Corvin, ubicado en la avenida Luis Roche, no fue menos desgarrador. El sismo partió en dos el edificio. El ala este se desplomó y se vinieron abajo las escaleras y las fosas de los ascensores que conectaban los dos cuerpos de la edificación, mientras que la fachada y el ala oeste permanecieron intactas. Los sobrevivientes no encontraron escaleras, sino que quedaron atrapados. Las labores de rescate representaron maniobras de exigencia para los bomberos y voluntarios civiles, que usaron escaleras telescópicas y cuerdas con técnicas de escalado para el rescate de los sobrevivientes.
Las reseñas de equipo reporteril del diario Últimas Noticias evidenció un trabajo febril que exigió los días posteriores al sismo, con una edición del periódico a primera hora y otra a las 11 am.
En Vargas, hoy estado La Guaira, se desplomó la imponente torre Mansión Charaima. El llanto de una niña marcó otro milagro. Los rescatistas relataron: “Se oían llantos como a las 10 de la mañana y la localización de las niñas se produjo a las 4 de la tarde”; posteriormente, fueron sacadas y trasladadas al hospital Vargas del estado, donde fue necesaria una amputación en el antepié derecho a la niña de 3 años. La niña de 9 meses sufrió polifracturas de un antebrazo. Las dos niñas son hijas del doctor Alejandro Páez Pumar. La niña rescatada de meses, actualmente de 59 años, afirma que “cada día que uno avanza, aunque dé un pasito muy pequeño, va a ser un gran logro. Tienen que estar convencidos de que tienen lo más preciado, que es estar vivos (…) Hay que seguir adelante, sacar fortaleza. Con paciencia, amor y apoyo se puede lograr”.
El presidente de la República era Raúl Leoni, en época de tensiones políticas y guerrillas. Una de las notas informó la libertad del jefe del “carupanazo”, capitán de corneta Jesús Teodoro Molina Villegas, a quien se le conmutó una pena de 14 años por el exilio. En internacionales, Israel lanzaba advertencias a los árabes. Y en el cine destacaba la película “Casino Royale” de James Bond.
El titular del diario del 31 de julio señalaba a ocho columnas: “200 edificios demolerán en el este”. El sismógrafo del Observatorio Cajigal resultó dañado, por lo que inicialmente se dio como epicentro la falla de Humocaro, hacia el occidente del país; posteriormente se rectificó y el epicentro del sismo se ubicó en el litoral central, en el mar Caribe, a unos 20 kilómetros de Caracas. Su intensidad fue estimada en 6.5.
El reloj de la Catedral de Caracas se paralizó a las ocho y dos minutos de la noche; simultáneamente, la cruz que corona la Iglesia Catedral se vino al suelo estrepitosamente y en él quedó estampado el signo de la cristiandad, señaló una reseña. Se calculó que el movimiento de unos 35 segundos de duración dejó 300 víctimas fatales y 2.000 heridos.
Este sismo obligó al cambio de la regulación sísmica del país y llevó a la creación de Funvisis. Pérez Branger resultó electa primera finalista.






