Apolo es la prueba de que todavía hay esperanza
La emergencia aun persiste, aunque las necesidades han cambiado. En las zonas más golpeadas por el terremoto del 24 de junio todavía hay animales heridos, mascotas que perdieron a su familia y rescatistas que siguen trabajando contra el tiempo para salvar vidas.
Apolo es un caso especial que merece ser compartido. Un perro de gran tamaño, un pastor alemán que sobrevivió al desastre y que hoy es la prueba de que, con atención médica, solidaridad y voluntad, siempre puede haber una segunda oportunidad.
Su historia comenzó en Playa Grande, en La Guaira, lugar donde lo encontraron con heridas graves en sus patitas. Fueron los mototaxistas que colaboraban en las labores de emergencia quienes alertaron de su caso. Gracias a ellos, un grupo de médicos veterinarios se sensibilizó y se movilizaron desde el estado Mérida hasta La Guaira para ayudar en esta emergencia, quienes a tiempo ofrecieron el apoyo.
El médico veterinario Raúl González, de la Clínica Progresa, recuerda que Apolo fue trasladado hasta el punto de atención instalado en Caraballeda. Allí le hicieron curas, le administraron antibióticos y analgésicos y atendieron las heridas que le comprometían su movilidad. Gracias al apoyo de la Brigada de Rescate Animal de Brasil, pudieron transportarlo, es que Apolo es inmenso y esta Brigada apoyó con el traslado.
Después, el caso pasó a manos de la Clínica Veterinaria San Román, en Caracas, donde Apolo siguió recibiendo atención traumatológica especializada que elevaría las expectativas de recuperación a corto plazo.
Entre Apolo y su veterinario, nació una conexión que ha crecido, en atenciones y cuidados, al punto de considerar su adopción.
El médico estaba convencido de que Apolo necesitaría un hogar una vez superara la emergencia. Sin embargo, a los pocos días apareció alguien que nunca dejó de buscarlo.
Como un buen papá humano, como su tutor, José Millán, buscó a su perrijo y logró comunicarse con los veterinarios y presentó fotografías, registros y detalles que solo la familia podría conocer sobre su animal de compañía, su perro, su compañero. Después de verificar toda la información, efectivamente, sí, era Apolo, llegaron al acuerdo de recuperar su salud para poder coordinar su regreso con quienes lo esperaban desde el primer día.
Sin embargo, no podemos ignorar que muchos otros animales todavía no han tenido esa misma oportunidad. Desde antes los refugios no se daban a basto con la cantidad de animales y esta situación, agrava aun más lo que ya existía.
Una emergencia que continúa
En medio de la crisis, los médicosa veterinarios de manera voluntaria se movieron hasta La Guaira para atender casos las 24 horas del día, allí nace Brivet, una organización veterinaria que instaló uno de los principales puntos de ayuda para animales afectados en Caraballeda durante los días más críticos.
Cuando la situación empieza a desaparecer de los titulares, el trabajo no se detiene.
La organización anunció que entra en una nueva etapa. Comenzarán a movilizar equipos veterinarios hacia distintos sectores de La Guaira y algunas zonas de Caracas, donde todavía hay animales que necesitan atención médica.
Se siguen necesitando insumos médico quirúrgicos, alimento para perros, para gatos, es importante que todo sea no perecedero, todos los días llegan más animales y las familias que necesitan alimentar a sus peludos, recurre a los puntos donde pueden recibir ayuda y los animales, no se deben quedar atrás, ellos son parte importante de la familia. Es por eso que si puedes donar, ser hogar temporal o ayudar, simplemente
Como en el caso de Apolo, un animal gravemente herido puede recuperarse cuando recibe atención veterinaria a tiempo. Detrás de cada rescate hay un esfuerzo humano enorme, curas, tratamientos, insumo, alimentación, paseos, cariño y dedicación.
Los médicos veterinarios que participan en esta brigada, hacen un llamado a no abandonar la causa. Es que todavía hay cientos de animales esperando una oportunidad, atención veterinaria oportuna y cuidados.
Medicamentos, insumos, alimentos, transporte, apoyo económico y voluntariado siguen siendo necesarios para seguir atendiendo a los animales que permanecen en las zonas afectadas. Mientras exista un perro, un gato o cualquier otro animal esperando ayuda, la emergencia no habrá terminado. Esto tomará tiempo y este tiempo requiere del apoyo de muchos otros veterinarios, voluntarios, asistentes veterinarios, que puedan donar su tiempo.
Quienes quieran conocer el trabajo de Brivet, apoyar sus jornadas o colaborar con sus iniciativas pueden hacerlo a través de su sitio web oficial: https://brivetvzla.com/.
