23 abril, 2026
Derrotamos el fascismo - Últimas Noticias

“Gobierno venezolano insiste en intento de sabotaje en instalaciones petroleras y de gas”, titula Associated Press (AP). Uno casi les agradece, porque el atentado múltiple contra instalaciones petroleras y gasíferas no aparece en otros medios internacionales, todos más interesados en satanizar al presidente Maduro o en celebrar la “Ley Bolívar”, ese engendro aprobado en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, que inventa un título para que las iniciales coincidan con el apellido del Libertador, que se basa en “argumentos” indistinguibles de los fake news.

Pero me detengo en el sabotaje. Porque uno lee el titular y parece que la “insistencia” del Gobierno es en tratar de sabotear la industria de hidrocarburos. Señores, el Gobierno no “insiste en intento de sabotaje”, sino que reitera y afina la denuncia de los sabotajes. Porque además no es un “intento”: efectivamente el ataque terrorista contra el Complejo Gasífero Muscar, estado Monagas, se produjo y causó graves daños. Y, efectivamente, las plantas termoeléctricas necesitan gas para producir electricidad y el sabotaje afectó el servicio eléctrico en la isla de Margarita y otros lugares del país.

“Sin pruebas” dicen más adelante y no mencionan siquiera la investigación realizada para asegurarse de la denuncia, investigación que arrojó evidencias de sabotaje, tal como las presentó nuestra vicepresidenta Delcy Rodríguez. “La oposición señala que es resultado de falta de mantenimiento”, dice AP y la granada lanzada en el Zulia les parece “falta de mantenimiento”. A esa fuente no se le piden pruebas.

Difícil denunciar cuando están instalados los mecanismos para descalificar la denuncia, mucho antes de que se produzca. Difícil tratar con todo el cuidado que se merece cada noticia, cuando los hechos se amontonan. Es tan cierto que Venezuela está en paz, con gente que quiere trabajar, como que todos los días recibimos ataques y se preparan otros para intentar producir una crisis política que no existe.

Tenemos que multiplicar los espacios de comunicación y formación que permitan siempre reconstruir lo que pasa, para mantener ese pie de plomo que recomienda el Presidente y celebrar cada logro. El tiempo para la reflexión y para el armado del pensamiento por encima de la carrera, el compromiso de hacer y ganar confianza.

Ver fuente