Movimientos animalistas exigen justicia para Gol
Un nuevo caso de crueldad animal conmovió e indignó a los movimientos animalistas del país. Se trata de Gol, un perrito comunitario que hacía vida en el estacionamiento Espagal, ubicado en La Candelaria, y que fue asesinado por dos vigilantes del lugar, el pasado 7 de junio.
Los activistas se concentrarán este sábado a las 10 de la mañana para repudiar este acto de violencia y crueldad animal y destacar la importancia sobre una norma adecuada al contra el maltrato animal, que esté en consonancia con el 5º objetivo del Plan de la Patria: Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana
En la norma vigente, la Ley para la Protección de la Fauna Doméstica Libre y en Cautiverio, publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 39.338 de fecha 4 de enero de 2010 no establece sanciones penales.
En su artículo 73, se determina que las infracciones muy graves acarrearán multas que van desde setenta y un unidades tributarias (71 U.T.) a cien unidades tributarias (100 U.T.). calificando como infracciones muy graves el maltrato de animales que les cause la muerte.
El maltrato animal también está contemplado en el Código Penal venezolano. El artículo 478 establece que: “El que sin necesidad haya matado un animal ajeno o le haya causado algún mal que lo inutilice, será penado por acusación de la parte agraviada, con arresto de ocho a cuarenta y cinco días”.
La historia de Gol
Los que conocieron a Gol, lo describen como un perro tranquilo, amoroso y sociable con las personas que frecuentaban el establecimiento. Es que de no ser así el perro no hubiera sido acogido por el mismo dueño del estacionamiento, quien amorosamente le brindó techo, comida y cuidados veterinarios.
Según los testimonios del caso, padre e hijo se hicieron de una escopeta para acabar con la vida del perro. No contento con eso, dejaron a Gol mal herido y lo trasladaron a otro lugar donde un tercer sujeto terminó de asesinarlo a punta de tubazos.
El perturbador hecho revela la personalidad sádica de estas personas y el peligro que representan para la sociedad, debido a que quien hace daño a un animal y además lo hace con ensañamiento, puede hacer lo mismo con cualquier otro ser vulnerable.
Sin embargo, a falta de una Ley que estipule sanciones penales para los que cometen este tipo de delitos de maltrato animal, es muy poco lo que las autoridades pueden hacer para castigar a los agresores. “Casi siempre, los perpetradores pagan las unidades tributarias que estipula la Ley o en su caso cumplen con el servicio comunitario encomendado y quedan libre de cargos”, lamenta Carmen Proaño, activista y fundadora de @Rescate.Chacao
Por esta razón movimientos animalistas y Misión Nevado convocaron una concentración en la Plaza La Candelaria de Caracas, para exigir justicia para este y todos los animales que han sido víctima de la crueldad animal, y solicitar a las autoridades competentes la reforma de la Ley con el fin de que los animales sean seres de derecho y las penas por el maltrato animal sean severas.
