Miranda en Valmy – Últimas Noticias
Francia, 1792. El rey Luis XVI y su familia son recluidos en la fortaleza del Temple. La monarquía está bastante desprestigiada tras la fuga de Varennes. No hacía poco una muchedumbre había asaltado también el palacio de las Tullerías. El emperador de Austria y el rey de Prusia, temerosos de que el fervor revolucionario se expanda a sus territorios, combaten a Francia, entonces la gobernada por la Asamblea Legislativa Nacional. El duque de Brunswick, conductor de las tropas enemigas, declaró en Coblenza el 25 de julio de 1792 la ruina del país si Luis XVI era atacado.
Brunswick marchó sobre Francia con un ejército de 80.000 soldados entre austríacos, prusianos, hessianos y emigrados realistas. Su objetivo era restaurar la monarquía y acabar con todo el movimiento revolucionario extendido desde 1789. El 12 de agosto penetró el territorio y tomó Longwy, Montmédy y Verdún. El ejército francés había sido reorganizado con Dumouriez en el norte y Kellermann en el centro. París debía ser defendida. Dumouriez se posicionó a la defensiva en los pasos del Argonne, mientras que las tropas de Brunswick buscaron romper las defensas. El 11 de septiembre hubo un intento pero el general Francisco de Miranda, al servicio de la Revolución, los rechazó en Mortaume. El día 16 una parte de la retaguardia de Dumouriez a causa de una maniobra de húsares prusianos huía pero Miranda y el general Duval restablecieron el orden. El 19 Kellermann, que había marchado desde Metz, unía su ejército con Dumouriez.
El 20 de septiembre de 1792 se libraba la batalla de Valmy, en el departamento del Marne. Brunswick avanzó con 34.000 soldados por los bosques del norte para cortar el paso de Dumouriez, pero un intenso duelo de artillería, conocido como el cañoneo de Valmy, mermó el avance de los prusianos. Al final, Kellermann ordenó atacar y logra el retiro de las fuerzas de Brunswick. Esta victoria mantuvo al gobierno revolucionario en París que al día siguiente proclamó a la República.
Francisco de Miranda contribuyó al orden en la tropa y a rechazar a los prusianos. El historiador Lamartine diría: “Desde que llegó al campamento, Miranda mostró el valor de aventurero que naturaliza al extranjero en un ejército”. En 1930 se erigió en Valmy una estatua del general venezolano, hecha por Lorenzo González.
